13 pedidos de nulidad rechazados: Juntos por el Perú apela 3 y el show electoral sigue
Del 10 al 14 de junio se presentaron 13 pedidos de nulidad de mesas y locales de votación; todos rechazados en primera instancia; Juntos por el Perú apeló tres.

Titular alternativo por si faltó drama: "Mesas, locales y otras excusas".
Entre el 10 y el 14 de junio, dos organizaciones políticas decidieron que la mejor manera de ejercitar la democracia era presentar 13 pedidos de nulidad de mesas y locales de votación. La respuesta oficial de los Jurados Electorales Especiales (JEE) fue tan contundente como un portazo en una novela: todos los pedidos fueron rechazados en primera instancia. Juntos por el Perú, que aparentemente creyó que todavía hay finales de telenovela por ganar, apeló en tres casos. Sí, tres. Porque a veces tres apelaciones son más teatrales que cualquier canción de campaña.
La lista de motivos invocados por quienes pidieron la nulidad merecería una categoría propia en los estudios culturales: desde mesas con «mala orientación cósmica» hasta locales donde, según la denuncia, la luz del sol no incidía con la suficiente imparcialidad sobre la hoja de votación. Los JEE, con la paciencia de un árbitro que ya vio demasiados penalazos inventados, rechazaron los 13 reclamos por falta de mérito, ausencia de pruebas o porque, sencillamente, la ley no contempla previstos absurdos astrológicos como motivo de nulidad.
Detalle (versión brevemente cómica) de algunos pedidos rechazados:
- Mesa 1: Alegan que las sillas estaban enfrentadas al norte magnético. Resultado JEE: rechazo. Motivo legal: la geografía no decide votos.
- Mesa 2: Urna con sticker de gato (posible amuleto). Resultado JEE: rechazo. Motivo legal: el sticker no contó votos.
- Mesa 3: Local con acústica sospechosa (música de fondo distraía al elector). Resultado JEE: rechazo. Motivo legal: la distracción no prueba fraude.
- Mesas 4–13: Un cóctel surtido de testigos que vieron «algo raro», firmas incompletas, y un testigo que se acordó a última hora. Resultado JEE: rechazo en todos los casos.
Juntos por el Perú presentó apelaciones en tres de esos expedientes, alegando irregularidades que, según su narrativa, merecían una revisión superior. Los JEE respondieron con los expedientes bajo el brazo y el clásico manual administrativo: evidencia, plazos y fundamento jurídico. En términos no jurídicos: «traigan pruebas o esto es teatro». Las apelaciones ahora seguirán su camino, que en ocasiones va más lento que fila del banco un lunes de pago.
Cita ficticia (pero verosímil para quienes leen redes): “Si una mesa tiene mala suerte electoral, lo siento, la JEE no acepta su renuncia”, dijo el doctor imaginario Rigoberto Madrigal, especialista en sentido común electoral. Estadística absurda pero convincente: según una encuesta imaginaria hecha en la puerta de un JEE, el 87.6% de las nulidades propuestas tenían más sabor a telenovela que a jurisprudencia.
Conclusión para quienes no se conforman con los titulares: los Jurados Electorales Especiales decidieron que la ley es más firme que la creatividad de las excusas. Los pedidos de nulidad se fueron al archivo o a la apelación, según el caso; la democracia, por ahora, sigue en pie, aunque con más memes, más explicaciones y la certeza de que, cuando alguien quiere anular una mesa, normalmente lo que quiere anular es la vergüenza de la derrota. Mientras tanto, los JEE cumplen su papel: revisar, razonar y resistir el impulso de emitir un tuit furioso explicando por qué no se anula todo.
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