Apu Tusuy III en Abancay: Carnaval de los Dioses, confeti sagrado y apus influencers

Apu Tusuy III en Abancay: el Carnaval de los Dioses llega con diez regiones, confeti sagrado, apus influencers y turistas en busca de señal para su live.

Apu Tusuy III en Abancay: Carnaval de los Dioses, confeti sagrado y apus influencers

Abancay, región Apurímac — Esta vez los apus no solo despertaron: hicieron check-in. Todo está listo para el Apu Tusuy: El Carnaval de los Dioses en su III versión, un espectáculo andino que promete más puras y más serpentinas por metro cuadrado que cualquier webinar institucional. El viernes 6 y sábado 7 de marzo, la ciudad se convertirá en pasarela, altar y estudio de grabación simultáneo, porque si un dios no sale en TikTok, ¿realmente bajó del nevado?

Diez regiones del país enviarán delegaciones oficiales, vestuarios estrafalarios y ofertas rituales con más brillo que sentido práctico. Se rumorea que algunas comparsas compiten por el título no oficial de "Mejor Ofrenda Instagramable": piñas, quinua espumosa, llamas con sombrero y ofrendas envueltas en papel metalizado para mejor reflectancia fotográfica.

Los organizadores prometen una experiencia auténtica y a la vez suficientemente moderna: habrá música tradicional, baile ancestral y, por supuesto, zonas habilitadas para cargar celulares (cobro voluntario por conexión espiritual). Los turistas extranjeros buscarán la señal de Wi‑Fi para hacer el live mientras veneran al apu del filtro adecuado.

La logística local se ha adaptado a la nueva realidad: habrá puestos de venta de chicha, puestos de venta de souvenirs, y puestos que venden souvenirs ya bendecidos por un apu certificado. Además, para evitar malentendidos, se instalarán carpas informativas con letreros que aclaran: “Los apus no aceptan propinas en efectivo, pero sí en muestras de cariño y en hashtags.”

No faltarán las autoridades: delegaciones protocolares, comités honoríficos y el recién creado Ministerio de Festividades Curiosas, cuyo único decreto hasta ahora ha sido declarar el confeti como patrimonio no negociable. Un vocero que pidió llamarse ‘‘ApusPR’’ señaló que "este año las deidades vienen con más ganas de bailar que de juzgar. Y con mejores coreografías." Escépticos sugieren que eso es porque aprendieron en tutoriales.

En el plano económico, los comerciantes esperan una inyección de turismo que, según un estudio hiperlocal —y ligeramente optimista— revela que el 73% de los asistentes comprará al menos una pieza de artesanía, el 42% perderá su sombrero en el tumulto y el 19% volverá a Lima con una nueva vocación: gestor cultural por accidente.

Para los puristas culturales hay espacio para la nostalgia y el debate: ¿el carnaval se está modernizando o simplemente se está volviendo una producción audiovisual de alta intensidad? Los organizadores responden que ambas cosas son compatibles, siempre y cuando la llama que preside el escenario tenga suficiente acondicionamiento lumínico.

Consecuencia inevitable: las montañas se preparan para recibir elogios, los apus afinan sus mejores pasos y Abancay afila sus mejores cucharas para el chupe. Si tiene planeado asistir, traiga bloqueador, buen ánimo y, sobre todo, sentido del humor. Porque en el Apu Tusuy III las deidades bailan, los turistas transmiten y el confeti hace milagros de cobertura.

Cita absurda (pero certificada por nadie): “El 88% de los apus ya tiene cuenta en redes; el 12% restante está esperando el tutorial de cómo usar Instagram desde la cima”, aseguró un experto autoproclamado en festividades tradicionales y tendencias virales.

Estadística inventada para el recuerdo: 1 de cada 3 asistentes asegura haber visto a un apu sonreír; los otros dos se lo perdieron porque estaban buscando señal para subir la foto.

Publicado en: 3 de marzo de 2026, 7:10

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