Arroyo atribuye al gobierno el milagro del 3.7% en abril: ¿economía o hechizo de gabinete?

Arroyo celebra 3.7% de crecimiento en abril y lo atribuye al gobierno; expertos imaginarios aplauden mientras el país pide explicaciones y más ceviche.

Arroyo atribuye al gobierno el milagro del 3.7% en abril: ¿economía o hechizo de gabinete?

ARROYO ANUNCIA MILAGRO ECONÓMICO: 3.7% Y QUE NADIE TOQUE LA PLANCHA

En un acto digno de película de milagros con banda sonora, el presidente del Consejo de Ministros, Luis Arroyo, celebró que la economía peruana creció 3.7% en abril y, como todo buen protagonista de telenovela política, dejó perfectamente claro que ese logro es gracias a “lo que este gobierno viene haciendo”. Traducción literal: si la economía sonríe, fue por nosotros; si se resfría, culpa del clima.

El anuncio generó reacciones en cadena: ministros practicando el paso del vals, asesores buscando qué parte del expediente pueden firmar con purpurina, y una ciudadanía que, entre el asombro y la sospecha, pidió el botón de “detalles” que parece haberse quedado en algún cajón del Palacio de Gobierno.

Expertos de prestigio innegable —es decir, del Instituto Nacional de Aplausos y Ovaciones— declararon que el 3.7% es “resultado directo de la política pública, la voluntad política y, probablemente, del buen corte de pelo del gabinete”. Una encuesta exprés del mismo instituto (método: aplausómetro) arrojó que el 97.3% de funcionarios calificó el resultado como “histórico” y el 2.7% restante se encontraba en el fondo del despacho buscando más datos.

Arroyo, en una cita que ya será estudiada en cursos de optimismo, dijo textualmente: "Nosotros no solo gobernamos, también hacemos crecer la economía con la fuerza del compromiso y el carbohidrato político". Fuentes no oficiales afirman que la frase completa incluía un paso de baile, pero la transmisión lo cortó por motivos de seguridad nacional y estética televisiva.

Mientras tanto, economistas serios (de esos que usan calculadora y no confeti) pidieron calma y datos. Algunos propusieron que el crecimiento podría deberse a factores como la demanda interna, la exportación de talentos y recursos, o simplemente a que abril tuvo un día más de cifras felices. Otros, más pragmáticos, sugirieron revisar la letra chica: "¿Aumentó la producción o aumentó el optimismo en redes sociales?" preguntó un analista con sarcasmo de emergencia.

En la vereda cómica de la política, ya circulan medidas alternativas para replicar el éxito: repartir gorros con el logo del gabinete, decretar una semana de abrazos institucionales o imponer la siesta como política de estímulo al consumo. Un ministro anónimo propuso además crear el "Bono Aplauso", destinado a recompensar a los funcionarios que aplaudan más fuerte durante los anuncios.

Para el ciudadano promedio, la noticia tiene dos consecuencias prácticas: primero, mucha esperanza; segundo, la curiosidad de saber si el crecimiento llegará también al bolsillo. Porque celebrar 3.7% suena muy bien en titulares, pero en la plaza del mercado lo que importa es cuánto baja la cebolla y si hay descuento en el pollo a la brasa.

CITA FALSA PERO PERFECTAMENTE CREÍBLE:
"Si la economía fuera una receta, nosotros ponemos los ingredientes y el pueblo pone el fuego. Resultado: ceviche para todos —o al menos para los que lleguen temprano." — Declaración imaginaria del propio gabinete, versión freidora.

ESTADÍSTICA ABSURDA (pero con olor a verdad):
Según el Centro Nacional de Por Si Acaso (CENPA), el 89% de los ministros sugirió que el crecimiento podría repetirse si se aplican más discursos motivacionales y menos reuniones sin café.

Conclusión: el 3.7% ya tiene dueño mediático y artístico: el gobierno lo celebra, los departamentos de comunicación lo enmarcan y la gente lo observa con la mejor combinación de esperanza y escepticismo. Si en mayo la economía vuelve a sonreír, esperen la foto del gabinete repartiéndose la torta. Si no, al menos nos quedará el meme.

Publicado en: 17 de junio de 2026, 8:10

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