Breña: Ministerio Público convierte departamento en museo de huellas y proyectiles
En Breña, un departamento fue convertido en almacén de huellas y proyectiles por el Ministerio Público. Crónica satírica sobre la diligencia y sus 'souvenirs'.

Titular provocador: El Ministerio Público inaugura museo de recuerdos forenses en departamento de Breña
Lead satírico: En Breña se abrió la nueva atracción turística que nadie pidió: un íntimo y exclusivo museo de huellas dactilares, proyectiles y otras evidencias. Entrada gratis si traes guantes; fotos permitidas siempre que no interfieras con la toma de huellas. El Ministerio Público, en su incansable labor, recolectó más recuerdos que una abuela en Navidad.
La diligencia empezó con el mismo ceremonial con el que algunas familias organizan un bautizo: gente entrando con solemnidad, papelitos que se firman como si fueran la lista de invitados y guantes blancos que hacían juego con la pulcritud burocrática. Huellas dactilares, proyectiles y “otras evidencias” fueron cuidadosamente embaladas, rotuladas y colocadas como quien acomoda adornos navideños. Se rumorea que ya están pensando en audioguías: “A su derecha, el delantal de la escena; a su izquierda, el proyectil con mejor peinado”.
Los forenses trabajaron como si fueran curadores: tomaron fotos desde todos los ángulos, midieron cada centímetro con más precisión que un sastre y precintaron la escena con cinta adhesiva más decorativa que funcional. Un vecino comentó (medio en serio, medio con ironía): “Pensé que venían por un ruido, pero terminaron redecorando el edificio”.
Cita absurda (pero convincente): “Las huellas hablan, pero hoy estaban de silencio”, declaró el auto-proclamado experto Dr. Hipótesis, de la Universidad Imaginaria, mientras sostenía un marcador para etiquetar un proyectil como si fuera una antigüedad. Nadie pidió la opinión del proyectil, que por su parte guardó silencio, probablemente por protocolo.
Estadística inventada del día: Un sondeo no científico revela que el 72,4% de las huellas dactilares preferiría ser exhibida en un museo de arte moderno antes que terminar en un estuche de evidencia. El 18% solicita ser decorada con una etiqueta más elegante.
Conclusión mordaz: Al final, la diligencia dejó todo más ordenado que muchos trámites municipales. El departamento de Breña ahora cuenta con más etiquetas y precintos que el armario de una tía organizada. Mientras tanto, el Ministerio Público promete seguir coleccionando recuerdos (y sellos) hasta que la burocracia facture más calor humano. Para los curiosos, se recomienda pasar por la cuadra: se rumorea que las visitas guiadas contratadas por la administración llegarán con su propio fiscal de apoyo y una fotocopiadora para que todos se lleven un souvenir.
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