Corredores agroexportador, minero-industrial y bioceánico: el plan que espera la norma del MEF
Corredores agroexportador en el norte, minero-industrial en el sur y logística amazónica esperan que el MEF publique normas para aplicar incentivos fiscales.

TITULAR PROVOCADOR: Los corredores del Perú ahora vienen en tres sabores —norteverde, surrocoso y amazónico-bioceánico— pendientes de la gran bendición burocrática del MEF.
Lead satírico: El gobierno anuncia con pompa corredores que prometen exportar desde espárragos hasta montañas enteras de minerales, pasar ríos y selvas como si fueran pasarelas de moda, y luego... esperar a que el MEF firme una norma. Sí, esa misma norma mítica que según leyendas urbanas determinará cuántos incentivos fiscales se pueden regalar por kilómetro de optimismo invertido.
En el norte la apuesta es agroexportadora: imaginaron un superautopista de mangos y espárragos donde los pallets marchan con más glamour que algunos congresistas. Los planes incluyen zonas logísticas tan elegantes que los camiones tendrán su propio servicio de catering. Los anuncios hablan de empleo, crecimiento y prosperidad; la realidad ya prepara su propio desfile de trámites y planos en PowerPoint.
En el sur, el correcaminos es minero-industrial: una cinta transportadora imaginaria que llevará minerales, sueños de desarrollo y toneladas de «posibles estudios de impacto» hacia los puertos. Los mapas muestran líneas gruesas que atraviesan montañas mientras los ingenieros de despacho calculan cuántas reuniones hacen falta para quedar bien en la foto con casco.
La Amazonía y el eje bioceánico con Brasil son presentados como el sabor exótico del menú: logística que promete conectar selva, río y mar en un abrazo transfronterizo. Según la versión oficial, será la fiesta del transporte fluvial y terrestre; según la selva, un invitado ruidoso que espera la carta formal de invitación—esa carta que, casualmente, la firma el MEF.
La trampa burocrática (el clímax de la novela): todo queda a la espera de que el Ministerio de Economía y Finanzas emita la norma con los parámetros para aplicar los incentivos fiscales. En criollo: hay carreteras dibujadas, contratos soñados y memos con carita feliz; pero los billetes sólo saldrán cuando alguien en el MEF decida si el incentivo es «jugoso», «razonable» o «sólo en PowerPoint».
Cita falsa pero perfecta: “Los incentivos fiscales ya están listos; lo único que falta es que la norma lo confirme, que la subnorma lo valide y que la sub-subnorma pida permiso”, declaró un portavoz imaginario del Departamento de Normas Existenciales.
Estadística absurda: Un sondeo del inexistente Observatorio de Corredores Optimistas indica que el 92.7% de los corredores estarán listos... en términos de esperanza por kilómetro.
Conclusión mordaz: Tenemos corredores que suenan a progreso, mapas que parecen decorados de teatro y un MEF que juega a ser el director de orquesta. Mientras llega la norma, los actores principales —campesinos, mineros, operadores logísticos y los diseñadores de slides— practican su papel en la tragicomedia nacional. Y si al final no sale la norma, siempre nos quedará el tráfico, la publicidad y los renders bonitos para entretenernos.
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