Devolución ISC al combustible: la nueva odisea de transportistas en Lima y Callao

Más de 150 transportistas de Lima y Callao aprendieron a pedir la devolución del ISC al combustible: moda que promete menos gasto y más fotocopias ya.

Devolución ISC al combustible: la nueva odisea de transportistas en Lima y Callao

¡Atención, aficionados al trámite extremo! Capacitación para pedir la devolución del ISC: el nuevo deporte nacional

Más de 150 operadores y representantes de empresas de transporte de Lima y Callao se reunieron en lo que algunos ya llaman «la maratón del sello»: una capacitación magistral para entender cómo solicitar la devolución del Impuesto Selectivo al Consumo (ISC) aplicado al combustible. Traducido a lenguaje llano: un grupo de héroes administrativos se preparó para pelear con formularios, timbres y colillas en nombre de la reducción de costos operativos del servicio formal. Aplausos y fotocopias, por favor.

La jornada tuvo todo lo que exige una buena epopeya burocrática: presentaciones, diapositivas con letra diminuta, ejemplos prácticos y, por supuesto, el eterno subtítulo «¿y si falta un papel?». Los asistentes salieron motivados, convencidos de que reclamar el ISC será más fácil que encontrar estacionamiento en Miraflores… dentro de seis meses y con cita previa.

«Antes creía que el verdadero combustible era el diésel; ahora sé que son los sellos», dijo un supuesto operador anónimo (que pidió no dar su nombre porque aún no encuentra el formulario correcto). Entre risas nerviosas y boligrafos agotados, la sala olía a café y a esperanza fiscal.

Expertos imaginarios aportaron datos irrebatibles: según el Instituto Nacional de Trámites Heroicos (INTH), por cada sol recuperado en devolución de ISC se gastan en promedio 0.7 soles en fotocopias y 3.2 minutos intentando entender una nota de SUNAT escrita en idioma burocrático. «Es un win-win: recuperas plata y acumulas una biblioteca de comprobantes», afirmó el célebre Dr. Rigoberto Sellos, licenciado en Papelería Aplicada.

Consecuencias prácticas previstas: flotas que competirán por quién presenta la carpeta más ordenada, sindicatos que crearán cursos avanzados llamados “Sellos 201: Cómo enamorar a la oficina recaudadora” y un nuevo mercado negro de folders plásticos. Algunos asistentes ya planean usar la devolución para pagar parte del combustible; otros planean invertirla en lo único que puede sobrevivir a cualquier reforma: más capacitación.

Resultado final (según la estadística más fiable del día, sacada de una encuesta hecha en la cafetería del auditorio): el 82% de los presentes calificó la jornada como «útil», el 12% dijo «ya veremos» y el 6% preguntó si la devolución podía transferirse en efectivo a su cuenta de chifa de confianza.

Así que ya lo sabe: si ve a un bus con una carpeta tamaño folclore circulando por Lima o Callao, no tema. No es una secta, es la nueva normalidad: transportistas armados con formularios listos para reclamar cada céntimo de ISC como si fuera una reliquia. Y mientras tanto, la burocracia sonríe y abre nuevas sedes para el siguiente nivel: «Devoluciones avanzadas y cómo sobrevivir a la fila». ¡Inscripciones abiertas!

Publicado en: 23 de abril de 2026, 7:10

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