Diez detenidos por usurpación en la galería Central Importadores de Arequipa

Diez detenidos en Arequipa por usurpación agravada en la galería Central Importadores; testigos dicen que solo era un atasco de puestos y un sofá sin permiso.

Diez detenidos por usurpación en la galería Central Importadores de Arequipa

¡Golpe al crimen... de puesto! —La épica caída de la banda del sofá

En un operativo que prometía acción, humo y quizá alguna sirena desafinada, la comisaría de Palacio Viejo logró lo impensado: apresar a diez personas por el delito de usurpación agravada en la mítica galería Central Importadores, ubicada en la calle San Juan de Dios 630-A, Cercado de Arequipa. Los detenidos, según fuentes oficiales, habrían cometido el terrible crimen de aparcar puestos, exhibir mercadería y, presuntamente, permitir que un sofá ocupara mucha personalidad del lugar sin licencia municipal.

Vecinos y clientes quedaron estupefactos. "Yo vine por unas refacciones y terminé siendo testigo de la operación anti-sofá", dijo una señora que prefirió no dar su nombre porque su planta todavía no entiende las redadas. Otros afirman que lo que ocurrió fue simplemente el clásico atasco de puestos: vendedores de anforess, stickers, cargadores milagrosos y al fondo, un sillón con aspiraciones de ocupar la plaza mayor.

Los policías, armados con formularios, sellos y una extraordinaria convicción de que la patria se protege contra los invasores de veredas, se internaron en la galería y procedieron con las detenciones. "No podíamos permitir que un mueble se creyera dueño del suelo patrio", declaraba un efectivo que llevaba escrita en el uniforme la palabra 'orden' y, por si acaso, otra palabra ilegible.

Expertos ficticios y estadísticas creíbles pero no verificadas declararon una extraña epidemia: según el Instituto Nacional de Muebles Reivindicativos (INAMURE), el 87% de los sofás que terminan en espacios públicos sufren del llamado complejo de usurpación, una condición donde el mueble siente que merece su propio DNI. "Es un problema estructural, los puestos solo querían prosperar; el sofá, en cambio, quería protagonismo", aseguró el Dr. Hipólito Alfombra, especialista en sillones reivindicativos, mientras acomodaba su corbata hecha de etiquetas de puestos.

Consecuencias inmediatas: los comerciantes prometieron reubicar los puestos, el sofá fue llevado a entrevistas psicológicas y la comisión de Palacio Viejo ganó horas de gloria y un café con galleta. Testigos aseguran que, tras la intervención, el flujo peatonal se normalizó durante exactamente 27 minutos y 12 segundos, hasta que un vendedor ambulante volvió a poner una mesa plegable en medio de la vereda.

En resumen: Arequipa respira más segura sabiendo que la usurpación agravada no perdona tampoco a las butacas con actitudes. Mientras tanto, en la galería Central Importadores se evalúa instalar señales que digan: 'Prohibido usurpar el ánimo de la ciudad. Señale su territorio con responsabilidad.'

Cita absurda para cerrar: "Si un sofá pide factura, es porque quiere ser ciudadano", concluyó un testigo que probablemente nunca antes había firmado un acta policial, pero que ahora jura que su cojín tiene aspiraciones políticas.

Publicado en: 11 de mayo de 2026, 10:30

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