Emergencia económica en Colombia: presidente asume control de impuestos y presupuesto sin Congreso

Abelardo de la Espriella declara emergencia económica tras el terremoto; ahora puede crear impuestos y cambiar el presupuesto sin consultar al Congreso.

Emergencia económica en Colombia: presidente asume control de impuestos y presupuesto sin Congreso

¡ALERTA: EMERGENCIA ECONÓMICA! El presidente se autoproclama mago del presupuesto y anuncia su tour de compras fiscales

En un acto de generosidad burocrática que haría sonrojar a cualquier vendedor ambulante, el presidente de derecha Abelardo de la Espriella anunció que declarará la "emergencia económica" para afrontar el terremoto. Traducción oficial: puede crear impuestos nuevos, mover plata de aquí para allá y cambiar el presupuesto sin pedirle permiso ni al Congreso ni al vecino de enfrente.

Lead satírico: Si pensabas que los decretos eran sólo para los días feriados, estabas muy equivocado. Ahora son la nueva moneda de curso legal: sirven para todo, desde reconstruir puentes hasta pagar facturas de Netflix que misteriosamente aparecen en la cuenta del Estado.

La medida, que según el gobierno es tan necesaria como el café de la mañana, faculta al Ejecutivo a imponer tributos y a reescribir el presupuesto con la misma facilidad con la que alguien reordena su playlist. Los analistas serios (y los menos serios también) han empezado a preparar apuestas: ¿impuesto al selfie? ¿tasa por respirar en horas pico? ¿tarifa por usar la palabra "plan" en discursos presidenciales? Todo es posible en esta nueva temporada de "El Estado Improvisa".

Cita falsa pero irresistible: "Ahora que tengo la emergencia, puedo imponer hasta un impuesto por sonrisa obligatoria", afirmó un ficticio asesor presidencial, Marcelino Contable, quien añadió: "Es por la reconstrucción... y por las gorritas del equipo".

Estadística absurda: Según el Instituto Nacional de Datos Inútiles, el 73,8% de las nuevas medidas fiscales serán propuestas por un comité secreto formado por contadores, magos y un perro llamado Presupuesto. El 0,2% restante corresponde a cargos por redondeo emocional.

Consecuencias prácticas: el Congreso tendrá más tiempo libre para repensar sus hobbies, mientras el Ejecutivo se convierte en el único organismo con llave de la alcancía. Los contribuyentes, por su parte, podrán disfrutar de novedades creativas en la tarifa: impuesto por usar balcones durante las réplicas, tasa por cantidad de chistes sobre gobernantes en redes y un novedoso peaje para quienes migren sus quejas a otra plataforma.

En resumen (y con un toque de sarcasmo): la emergencia sirve para ayudar a las víctimas, dicen. También sirve para experimentar un poco con la economía, como quien prueba una receta nueva y decide añadir más sal porque “la situación lo amerita”. Que no cunda el pánico: si la cosa se pone fea siempre queda la opción del próximo decreto, que según rumores internos incorporará un impuesto a las malas decisiones históricas con descuento por arrepentimiento voluntario.

Firmado: la satírica oficina de asuntos que no necesitan permiso, donde los decretos son moda y el Congreso, mera sugerencia.

Publicado en: 13 de agosto de 2026, 14:10

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