Empresa apela sanción y denuncia 'prematurez' investigativa: «No vinieron, no vieron, nos sancionaron»

Empresa declara que la sanción fue 'prematura' porque no hubo estudio técnico ni visita al siniestro; anuncia apelación y propone inspección con lupa gigante.

Empresa apela sanción y denuncia 'prematurez' investigativa: «No vinieron, no vieron, nos sancionaron»

Titular provocador: La sanción llegó antes de que la entidad se pusiera las botas... o al menos las zapatillas de trabajo.

Lead satírico: En un giro que solo podría describirse como ‘‘fast food jurídico’’, la empresa afectada calificó la sanción administrativa como "prematura". ¿La razón? La entidad que impuso la multa no hizo estudio técnico ni se trasladó al lugar del siniestro. Ante tal ofensa a la paciencia burocrática, la compañía anunció que apelará. Porque en el Perú contemporáneo, si no te han visto con sus propios ojos (o con binoculars prestados), la culpa no cuenta.

Desarrollo en tono de comedia: Según la versión empresarial, el procedimiento parecía más una decisión tomada entre sorbos de café y consultas rápidas en Google Images que una investigación seria. "Nos sancionaron desde la comodidad de su escritorio, sin levantarse, sin mirar, sin siquiera preguntar si el siniestro tenía Wi‑Fi" —afirmó un portavoz que, curiosamente, lleva más años apelando que la entidad en sancionar.

Consecuencias imaginarias (y necesarias): La empresa exige ahora que las futuras inspecciones incluyan checklists, fotografías, estudios técnicos, un dron con licencia, un inspector con casco y, por si acaso, una lupa gigante. En su nota de prensa adelantaron que aceptarán la sanción solo si viene sellada con la rúbrica, la huella digital y un selfie del inspector en el sitio.

Cita absurda y experta: «No podemos ser sancionados por algo que nadie fue a ver; la sanción está en trámite prenatal», declaró el Dr. Rigoberto Excusín, "experto" en procesología de sobremesa.

Estadística inútil pero convincente: Según el Instituto Internacional de Diligencias Imaginarias (IIDI), el 82.6% de las sanciones califica como "prematura" cuando al menos un inspector olvidó llevar su termo. Datos que nadie pidió, pero que suenan oficiales.

Cierre sardónico: La apelación ya está en marcha y promete convertirse en la nueva temporada de la telenovela administrativa: episodios con testimonios, peritajes que llegarán con retraso y multas que podrían revivirse o mutar según el estado de ánimo del expediente. Mientras tanto, la empresa espera que la justicia—o al menos la próxima visita—venga acompañada de evidencia, café decente y una lupa gigante.

Pie irónico: Próximamente en los tribunales: "Inspector en el lugar del siniestro, versión 2.0 (con selfies)".

Publicado en: 5 de febrero de 2026, 7:30

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