Empresas declaran duelo por alza de combustibles y desabastecimiento de GNV

Empresas anuncian medidas dramáticas por el alza de combustibles y falta de GNV: protestas, cadenas humanas a surtidores y un comité nacional de lamentos.

Empresas declaran duelo por alza de combustibles y desabastecimiento de GNV

Titular provocador: ¡Surtidores en duelo! Empresas se ponen de luto por la gasolina

Lead satírico: En un país donde el litro sube más rápido que la autoestima de un influencer, diversas empresas decidieron tomar medidas tan contundentes como simbólicas: declararon duelo nacional por el precio del combustible y organizaron protestas para exigir soluciones… y una disculpa pública al tanque de combustible por años de abandono emocional.

Las empresas, afectadas por el alza de combustibles y el desabastecimiento de GNV, no se quedaron con los brazos cruzados. Formaron la flamante «Confederación de Empresas del Desconsuelo Energético» (CEDE), cuyos miembros juraron velar por los surtidores hasta que bajen los precios o hasta que alguien les explique qué es un barril sin decorar.

Medidas adoptadas: cadenas humanas alrededor de estaciones de servicio (con música de luto incluida), velatones de cartón frente a las refinerías y la entrega simbólica de ramos de flores al dispensador de GNV. Un grupo de ejecutivos llegó incluso con corbatas negras y un manual titulado “Cómo llorar con dignidad corporativa: guía para CEOs en tiempos de gasolina cara”.

Fake quote del día: “No es sólo el precio: es el sentimiento”, declaró orgulloso el presidente de la CEDE, don Ricardo “Autopista” López. “Exigimos respeto para nuestros tanques y el derecho a una factura amistosa”.

Estadística absurda pero convincente: Según un sondeo rapidísimo del Instituto Nacional de Quejas Innecesarias (INQUI), el 72.4% de las empresas afirman que tomarán medidas adicionales si el GNV sigue escaso, incluyendo la conversión masiva de flotas a bicicletas eléctricas (y a patinetas con espíritu empresarial).

Consecuencias imaginadas (y algunas probables): reuniones que antes duraban una hora ahora duran media hora y la otra media la ocupan en planear cómo llegar al almuerzo sin usar combustible; empleados aprendiendo el noble arte del “carpooling” forzoso; y gerentes que, por primera vez en la historia, escuchan la voz del chofer cuando dice “sube la llanta, jefe”.

El gobierno, con la serena velocidad de un semáforo en hora pico, prometió analizar la situación en una mesa de trabajo que tendrá carpetas, café y al menos tres turnos de aplazamientos. Mientras tanto, las empresas anunciaron que además de protestas realizarán una campaña educativa: “Amemos al surtidor: cómo entender el precio por litro sin llorar”.

Cierre mordaz: Si la solución no llega, algunas compañías ya consideran planes B tan creativos como tristes: hacer home office desde la cochera, promover el tele-teletrabajo (trabajar sin salir de la cama) o declarar el día nacional del abrazo a la bicicleta. Por si acaso, guarden sus bidones de humor: la próxima protesta promete corbatines negros y un himno nuevo, compuesto a base de bocinazos y suspiros.

Pequeña nota final (no tan pequeña): el GNV no se encuentra, pero sí hay abundancia de creatividad. Y eso, amigos, no aparece en la factura... todavía.

Publicado en: 12 de marzo de 2026, 11:10

Regresar


Comparte esta noticia en:

WhatsApp Facebook TikTok