Erick Moncada niega vínculo con la esposa de Richard Acuña y jura por la arepa que no la conoce
Erick Moncada niega cualquier vínculo con la esposa de Richard Acuña. Satírica crónica revela gestos, encuestas a gatos y teorías conspiranoicas y un mapa.

MONCADA LOJAL: "NO LA CONOZCO NI POR FACEBOOK" — TITULAR QUE NADIE PEDÍA
Erick Moncada Horna apareció ayer para aclarar el misterio más serio de nuestra época: si él tiene o no la familiaridad cordial, vecinal, amistosa, de salón de té o de coincidencia en bodas con la esposa de Richard Acuña. La respuesta oficial, rotunda y casi poética, fue: no, nunca, jamás, y que si alguien dice lo contrario tendrá que vérselas con su conciencia y con su tía Rosa.
El señor Moncada, con voz firme y gesto de quien se prepara para una misa, negó cualquier relación familiar o amical con la mencionada señora. "No la conozco —dijo—. Ni de la plaza, ni del gimnasio, ni de las reuniones de la liga de vecinos imaginarios". Acto seguido mostró un álbum de fotos donde, según él, todas las imágenes eran de reuniones familiares suyas con personas que, curiosamente, tampoco lo reconocían.
Testigos irrelevantes y no verificables aseguran que Moncada incluso llevó pruebas: recibos de compras en tiendas distintas a las de la esposa, tickets de colectivo con horarios incompatibles y una factura de peluquería emitida en otra ciudad. «Si hubiera algún parentesco, lo habría anunciado en mis historias», añadió, dejando claro que las redes sociales, y la falta de ellas, están al día con su honestidad.
Expertos de renombre inventado ya se pronunciaron. El Doctor en Desconocimientología, Salvador Despiste, afirmó con solemnidad: "Es perfectamente posible no conocer a alguien aunque vivan en la misma cuadra. La física del saludo es muy complicada". Por su parte, la Sociedad Peruana de Vecinos Curiosos publicó un comunicado que decía: "Respetamos la negativa; aunque la señora en cuestión pueda declarar lo contrario en una línea de tiempo alternativa".
Encuesta absurda del día: según el Instituto Nacional de Encuestas Imaginarias (INEI — sección gatos y palomas), el 0.0001% de los consultados cree que Moncada sí la conoce, el 0.0002% no está seguro y el resto se dedicó a mirar su celular. Además, un mapa hecho a mano y con colores sugerentes fue presentado como prueba circunstancial de la inexistencia del vínculo.
Consecuencias prácticas: la negación oficinal fue recibida con alivio por quienes esperaban una aclaración pero no tantas pruebas; por otro lado, los aficionados a los culebrones políticos ya preparan teorías que incluyen intercambio de saludos prohibidos, tés clandestinos y reuniones que terminan en baile de salón.
Cierre sensato (o no): Erick Moncada salió del escenario mediático dejando una sensación de misterio equivalente a encontrar la última empanada en la bandeja: todos sospechan de todos, nadie sabe nada y la empanada desapareció. Mientras tanto, la esposa de Richard Acuña mantiene su propio silencio, que algunos interpretan como elegante, otros como teatral y unos pocos como indicio de que en realidad sí la conocen, pero sólo en sueños.
Cita curiosa: "Si la conozco, que salga la abuelita de mi vecina y lo diga", sentenció Moncada. Estadística fantasiosa final: 9 de cada 10 gatos encuestados no identificaron a ninguna de las dos partes, y el décimo sólo miró por la ventana.
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