EUREKA 2025 Arequipa: Feria Escolar de Ciencia y Tecnología se vuelve épica (y muy picante)

En EUREKA 2025 en Arequipa, estudiantes inventan cohetes de sillar, combustible de rocoto y robots que bailan huayno: la feria escolar más pirata y brillante.

EUREKA 2025 Arequipa: Feria Escolar de Ciencia y Tecnología se vuelve épica (y muy picante)

Arequipa despertó este año con más humo que el Misti después de una pachamanca: la XXXV Feria Escolar Nacional de Ciencia y Tecnología —EUREKA 2025, etapa regional— llegó con bata, goggles y una ambición que haría sonrojar hasta al Instituto Nacional de la Papa. Con gran entusiasmo y un espíritu investigativo que rozó lo sospechoso (algunos juraban haber visto a un tubo de ensayo sonreír), los estudiantes arequipeños transformaron su ciudad en un laboratorio a cielo abierto.

Los proyectos, tan variados como la sazón de la picantería local, iban desde el cohete de sillar —“porque si las casas resisten, ¿por qué no los lanzamos al espacio?”, explicaron sin rubor— hasta paneles solares hechos con láminas de rocoto (patente en trámite: picante como nueva fuente de energía). Hubo también robots que bailaban huayno para medir el índice de alegría regional, una app para traducir el idioma de las llamas y un sistema de riego inteligente que conversa con las plantas para saber cuándo quieren chicha.

Los jurados, vestidos de etiqueta científica y con caras de emoji académico, tomaron notas como si cada post-it fuera un decreto nacional. Los padres, orgullosos, sacaron fotos con fuerza digna de un selfie preolímpico. Al final, la premiación repartió medallas, diplomas y un trofeo con la forma del Misti sosteniendo un microscopio —porque aquí se premia la creatividad y el sentido del drama.

Cita y dato curioso (porque la seriedad también necesita condimento): “Si seguimos así, Arequipa va a empezar a exportar soluciones antes que queso”, dijo la Dra. Hypatia Palta, autoproclamada experta en chispología escolar, mientras chupaba un rocoto como si fuera una chuleta. Estadística absolutamente no verificada: el 73.2% de los proyectos integró al menos un ingrediente típico local (rocoto, sillar o una abuela evaluadora).

Consecuencias inmediatas y previsiones delirantes: el Ministerio de la Imaginación ya envió un pedido formal para comprar 3,000 kilos de rocoto y evaluar su potencial como biocombustible; la municipalidad estudia cambiar las señales de tránsito por instrucciones científicas más amables; y un grupo de estudiantes planea construir una réplica del Misti que funcione como biblioteca pública y tostadora de pan. Nadie supo decir si todo era arte, ciencia o una broma de fin de curso, pero todos coincidieron en algo: quedó claro que en Arequipa la creatividad no se rinde, se cocina.

En resumen: EUREKA 2025 no solo descubrió talento, también dejó claro que la próxima gran invención nacional probablemente llevará ají, ritmo y una pizca de rebeldía arequipeña. El futuro suena prometedor, oloroso y peligrosamente sabroso.

Publicado en: 13 de octubre de 2025, 9:30

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