Hermes Perú y el blindaje contra la culpa: menor muere en Gamarra y la respuesta suena a manual de PR
Menor fallece en Gamarra tras ser atropellado por camión blindado de Hermes Perú. Una sátira sobre la tragedia, la empresa y el consuelo de la aseguradora.

Titular provocador: Hermes Perú prueba que hasta los camiones pueden llevar más siglas que sentido común
Lead satírico: En Gamarra, donde la moda es tan rápida como los aciertos de las políticas de seguridad vial, un menor perdió la vida tras ser atropellado por un camión blindado de Hermes Perú la víspera de Año Nuevo. La tragedia existe; la respuesta corporativa, en cambio, parece haber sido fabricada en la misma línea que los chalecos antibalas: resistente al impacto emocional.
Primero lo importante: nuestros respetos y condolencias para la familia. Que quede claro: la sátira aquí apunta a la ortopedia de las palabras empresariales, no a la pérdida humana. Dicho eso, procedamos a burlarnos del lenguaje que protege a las empresas mejor que cualquier blindaje.
La empresa, fiel a la escuela clásica del comunicado oficial, emitió lo que los estudios de relaciones públicas llaman una 'trilogía de consolaciones': 1) "Lamentamos profundamente"; 2) "Estamos verificando los hechos"; 3) "Prestaremos toda la colaboración". Tres líneas que suenan a himno corporativo y a kit básico de supervivencia frente al escrutinio. Curiosamente, ninguna viene con instrucciones para cruzar la pista.
Por su parte, la aseguradora —esa entidad que promete tranquilidad hasta que uno toca letra pequeña— lanzó un mensaje que podría resumirse en: "Nuestro seguro cubre bienes, no el vacío existencial". Los expertos en empatía de oficina recomiendan la frase en eventos protocolarios; los transeúntes recomiendan aceras mejor iluminadas.
Cita absurda/falsa para ambientar: "Lamentamos profundamente, estamos profundamente lamentosos", declaró un vocero anónimo con diploma en 'gestión de frases hechas'.
Estadística satírica (no se la crea, pero suena convincente): Según el Instituto Nacional de Comunicados Funcionales (INCF), 78% de las empresas emiten exactamente tres comunicados por cada tragedia; el 22% restante decide que con un boletín de prensa y una vela en Instagram basta.
Mientras las redes se encendían con indignación y triste sorpresa, los vecinos de Gamarra comentaban con sarcasmo local: que si el caos vial es una pasarela, que si los blindados parecen más bien carros alegóricos navideños con prisa. La ironía de la ciudad es que aquí todo se arregla con hilo, pero nadie parece tener tijeras para cortar la negligencia.
Conclusión mordaz: En lugar de propuestas concretas sobre seguridad vial, lo que llegó fue un curso intensivo de vocabulario institucional. Quizá la próxima vez Hermes Perú decida blindar también sus comunicados con remaches de honestidad; o mejor aún, blindar las calles. Hasta entonces seguiremos esperando que el peso del blindaje no sea el único que detenga a un camión, sino también el sentido común que debería frenar situaciones así.
Nota final: Si la empresa o la aseguradora quiere enviar un comunicado real, nuestro buzón está abierto; si quieren enviar cubiertas nuevas para las aceras o veredas dignas, la ciudad también agradece (y lo celebra sin hashtags).
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