José Jerí y el arte de no aparecer: el congresista que faltó a la elección del Congreso y dejó al país sin su voto
José Jerí faltó a la sesión para elegir al presidente del Congreso y de la República. ¿Olvido? ¿Vacaciones? Sátira sobre el arte de no aparecer. Incluye broma.

Titular provocador: José Jerí, maestro en ausentismo, inventa una nueva disciplina política
Lead satírico: En un giro que solo la política peruana podría considerar «normal», José Jerí —destituido pero aparentemente aún con horario flexible— decidió que la mejor forma de participar en la elección del nuevo presidente del Congreso (y, por vía de milagro institucional, de la República) era no ir. Sí, usted leyó bien: asistió al noble arte de la ausencia y dejó su voto en la bandeja de «por si acaso».
El show de la inasistencia: Pese a que, según los papeles y el sentido común, debía votar en su ahora contradictoria condición de congresista, Jerí no llegó a la sesión. Las versiones oficiales incluyen la clásica combinación de: «estaba ocupado», «tuvo un impedimento» y «mi reloj y yo estamos en desacuerdo con la democracia». Testigos (vecinos del pasillo 4B, tercer piso imaginario) aseguran que lo vieron contemplando el techo con profunda meditación cívica, probablemente pensando en cómo su silla se quedaría más bonita vacía.
Consecuencia institucional (a lo telenovela): Su ausencia, tan carismática como inconveniente, permitió que la sucesión continuara sin su voto. El Congreso eligió a su nuevo presidente y, por esa cadena de favores constitucionales que nadie sabe cómo funcionan, también de la República. Fue un poco como cuando alguien no trae su plato a la cena familiar y la abuela asume que el mundo sigue girando: giró.
Causas probables (según fuentes imaginativas): Hay versiones que dicen que Jerí confundió la sesión con la hora del almuerzo; otras, más rebuscadas, afirman que practicaba el «voto fantasma» —nueva modalidad que consiste en creer que tu ausencia equivale a presencia espiritual. Expertos no reconocidos del Instituto Nacional de Ausencias Parlamentarias comentaron: "Si hubiera existido la categoría 'no votar eficientemente', Jerí habría competido por medalla de oro".
Cita ficticia y estadística absurda: "Yo no falto, me retiro con elegancia", declaró un vocero de la Técnica del Ausente (cita inventada por este diario). Encuesta del Observatorio de Cosas Inexplicables: 9 de cada 10 sillas en el hemiciclo afirmaron sentirse menospreciadas cuando un titular no llega y la suplencia no trae cafecito.
Epílogo irónico: Al cierre de esta edición el país siguió funcionando —con ese extraño temple de quien es despertado a las 3 a. m.— mientras los ciudadanos miraban la sesión por la tele y comprobaban una verdad universal: en política, como en la vida, a veces lo que más pesa es lo que no está. Y José Jerí, entre meditación y excusa, ofreció una lección gratis sobre responsabilidad... aunque quizá la lección sea exactamente lo contrario.
A modo de consuelo: Si algún día la democracia tuviera una versión por suscripción, seguro vendrían recordatorios por SMS. Mientras tanto, nuestra recomendación gratuita y no vinculante es: lleve su voto, y si no puede, al menos deje una nota con mejor excusa.
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