Kast impulsa ley para destituir autoridades por consumo de drogas tras despedir a su subsecretario
Kast propone destituir a autoridades que den positivo por drogas tras despedir a su subsecretario: nueva ley, teatro presidencial y crisis de orinas públicas.

¡ALTO A LAS ORINAS DESOBEDIENTES! Kast presenta la ley que perseguirá a la gota rebelde
En un giro digno de telenovela de sobremesa, el presidente José Antonio Kast anunció un proyecto de ley que tipifica como causal de destitución la detección de consumo de drogas por parte de autoridades. Sorpresa: la propuesta llegó exactamente después de despedir a su subsecretario de Hacienda por dar positivo en un test. Coincidencia, dicen. Destino, responden los guionistas.
El proyecto, según la versión oficial, busca "restaurar la confianza pública" y limpiar los sillones del poder con más celo que una limpieza de primavera presidencial. Críticos señalan que la medida tiene la practicidad de un martillo pilón: si un test te delata, te vas. Si no, sigues en el puesto y te dejamos la taza del baño del palacio bien limpia.
La táctica tiene un elegante ordenamiento lógico: primero se despide al subsecretario por un test positivo; luego se propone que cualquier test positivo sea causa de despido. Algunas voces en la oposición ya pidieron un gráfico explicativo con flechas y colores brillantes.
Expertos no solicitados afirman que la iniciativa convierte a los controles antidrogas en el nuevo deporte nacional. "Es una gran oportunidad para ahorrar en las votaciones: basta con mandarle el test a quien no te guste y asunto arreglado", explicó el Profesor Honorario de Ciencias del Escándalo, Dr. Alfredo Pompón, con bata de laboratorio y sonrisa de tienda de campaña.
Las consecuencias prácticas, según informes imaginarios, incluyen colas interminables en las puertas de los ministerios para hacer pruebas de orina, pañitos húmedos antiescándalo en los baños oficiales y la posibilidad de que las ceremonias de asunción incluyan un kit de pruebas tipo 'bienvenida al cargo'.
Entre las propuestas adicionales: inspecciones sorpresa a la entrada del Congreso, detectores de adrenalina en las butacas y un nuevo himno nacional que incluiría la frase "cero tolerancia, cero gotas sospechosas". Los legisladores más creativos ya proponen sancionar también el consumo de nervios y culpa política.
Fake quote/estadística absurda: "El 92% de la población encuestada en la encuesta imaginaria X cree que las orinas deberían presentarse con certificado de buena conducta", dijo un vocero invisible. Otro dato no menos real: el 100% de las tazas de baño del palacio continúan ocupadas por asuntos de Estado.
En resumen: Kast lanza una ley que promete convertir la administración pública en un reality show de alta moralidad líquida. En la próxima emisión: instrucciones para blanquear tu expediente y limpiar tu taza en tres sencillos pasos. La política chilena nunca fue tan puntual… ni tan perfumada.
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