La Libertad: Martín Camacho acusa 'miedo a decidir' en la gestión de Joana Cabrera

Martín Camacho afirma que la nueva gestión regional de La Libertad padece un 'miedo a decidir'. Satírico recuento de indecisiones y protocolos del silencio.

La Libertad: Martín Camacho acusa 'miedo a decidir' en la gestión de Joana Cabrera

¡Alerta en La Libertad: ahora sí que nadie se atreve!

Titular provocador: La gobernadora Joana Cabrera, el ministerio del silencio y la epidemia del “mejor lo dejamos para mañana”.

Lead satírico: El extitular de la Gerencia Regional de Educación, Martín Camacho Paz, ha declarado lo impensable: hay “mucho temor” para tomar decisiones en la nueva gestión regional. Tranquilos, no es que las oficinas hayan sido invadidas por fantasmas revolucionarios; simplemente alguien apagó las luces y puso cartel: "Se prohíbe decidir sin cita previa".

Según Camacho —ese noble caballero que alguna vez movió papeles con valentía— la gobernadora Joana Cabrera Pimentel, que asumió el cargo el 13 de octubre reemplazando a César Acuña Peralta, encontró la llave del despacho pero olvidó cómo girarla. Resultado: reuniones donde el menú era preguntar si alguien había traído una idea y largas pausas para imaginarla.

Expertos imaginarios opinan: "Es un caso clásico de timidez administrativa", asegura el Dr. Silvestre Nervioso del inexistente Instituto Nacional de la Timidez Política. "Los síntomas incluyen fotos oficiales sonrientes con expresión de GPS sin señal y comités que se reúnen para decidir qué día serán las próximas reuniones en las que también no se decidirá nada".

Estadística absurda (pero convincente): un estudio de la prestigiosa (y ficticia) Universidad del ‘Ya veremos’ revela que el 82,6% de las propuestas laborales terminan convertidas en memorandos para archivar; el 13,4% en cadenas de WhatsApp internas; y el 4% se transforman en discursos para inauguraciones que no inauguraron nada.

Consecuencias prácticas: la educación, según los observadores satíricos, está recibiendo más ceremonias protocolares que recursos; los directores escolares han aprendido a leer gestos y a interpretar silencios como si fueran manuales de instrucciones. Una profesora consultada, entre risas y lágrimas, dijo: “Antes nos decían esto y aquello; ahora nos miran profundamente y nos piden que meditemos juntos sobre la hoja de ruta".

Mecánica de la indecisión: la nueva administración, cuenta la leyenda urbana, usa un protocolo innovador —heredado, probablemente, de cursos de autoayuda— donde cada decisión necesita pasar por cinco etapas: consulta, reflexión, comité, comité consultivo del comité, y un emotivo aplauso que sirve de cierre simbólico para no hacer nada.

Sugerencia satírica para salir del embrollo: terapia de choque con tijeras de papel (para cortar aplazamientos), sesiones de karaoke político (para que quienes temen hablar practiquen enfrentarse al micrófono) y la creación del "Archivo de las Decisiones No Tomadas", museo interactivo que ya atrae más turistas que algunos proyectos reales.

Cierre con brochazo irónico: Mientras tanto, en La Libertad se cultiva la libertad... de no decidir. Martín Camacho mira desde la tribuna, la gobernadora sonríe en sus fotos protocolares y el pueblo aprende un nuevo deporte nacional: adivinar cuándo alguien por fin se animará a tomar una decisión. Mientras eso ocurre, los papeles siguen en su lugar, muy dignos, practicando la inmovilidad con disciplina olímpica.

Fake quote corto: "Aquí se respira aire acondicionado y se evita tomar decisiones, por si acaso", dijo un funcionario que pidió anonimato porque tenía miedo de que le pidieran firmar algo.

Nota para el lector: Si ve alguna decisión perdida por las calles de Trujillo, favor devolverla a la Gerencia Regional; se acepta recompensa en café y valentía.

Publicado en: 29 de noviembre de 2025, 10:30

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