Mbappé y Prestianni: el drama del presunto insulto a Vinícius y el protocolo antirracismo

Mbappé vs. Prestianni por supuesto insulto a Vinícius; el partido se volvió telenovela y el protocolo antirracismo vino con más papeles que soluciones.

Mbappé y Prestianni: el drama del presunto insulto a Vinícius y el protocolo antirracismo

¡Telenovela en la cancha: Mbappé frente a Prestianni y el protocolo antirracismo entra con banda sonora!

Según el único medio que necesitábamos para convertir un córner en capítulo final, Mbappé habría encarado a Prestianni tras un presunto insulto racista dirigido a Vinícius Jr. Sí, señoras y señores, el fútbol volvió a demostrar que además de goles también produce drama, protocolos y montones de stickers para redes sociales.

El minuto del encontrón se vivió como escena de teleserie: cámara lenta, primer plano, viento de peluquería y el árbitro buscando en su tablet el botón que dice “activar protocolo antirracista” (junto al de “pedido de VAR” y al del “cambio de libreto”). Los encargados del protocolo aparecieron no con antorchas ni tambores, sino con carpetas laminadas, sellos oficiales y un comunicado que tardó menos en redactarse que en viralizarse.

Importante aclaración: hablamos de un presunto insulto. Presunto significa, en el diccionario del espectáculo, “todavía no viralizado en diez plataformas distintas”. También, según fuentes anónimas y muy dramáticas, hubo gestos, palabras y una tensión que, de no haberse resuelto, habría terminado en una conferencia de prensa que nadie pidió.

Expertos ficticios opinan (porque si hay algo que el periodismo adora son los expertos improvisados): “En estos casos lo primero es activar el protocolo, después el protocolo del protocolo y finalmente contratar a un community manager para explicar el protocolo”, dijo el profesor Marcelo Clip, doctor honoris causa en burocracia deportiva. Su estudio revela que el 87% de los espectadores preferiría ver la versión extendida del incidente con subtítulos y efectos de sonido.

Mientras tanto, los protagonistas reales —Mbappé, Prestianni y Vinícius— realizaron las acciones que se espera de gente en el ojo del huracán: gestos serios, declaraciones medidas y un paso épico hacia el vestuario, que la crónica ya ha bautizado como “la caminata del perdón”. Los clubes, por su parte, emitieron comunicados con tipografía institucional y el mismo tono que se usa para anunciar bajas de agua caliente en la ciudad.

Consecuencias prácticas: protocolo activado, redes encendidas, trending topic asegurado y una nueva casuística para los cursos rápidos de gestión de crisis: “Cómo sobrevivir a un presunto insulto en cinco historias de Instagram”. En el próximo capítulo se espera merchandising temático, una campaña institucional y un anuncio de sensibilización narrado por una celebridad que jamás ha pasado por ello.

Cierre con estadística absurda para el buen humor: “Un sondeo no certificado asegura que el 63,4% de la afición preferiría ver menos insultos y más goles; el 36,6% restante quiere, por favor, más episodios gratuitos del culebrón”.

En resumen: presunto insulto, mirada fulminante, protocolo con sello y el resto del mundo listo para convertirlo en headline. La lección moral —o al menos la que vende mejor— es que el fútbol sigue siendo el único deporte capaz de mezclar arte dramático, declaraciones institucionales y manuales de procedimiento en un solo tiempo extra.

Publicado en: 18 de febrero de 2026, 10:30

Regresar


Comparte esta noticia en:

WhatsApp Facebook TikTok