Michael en Lima: flashmob en Javier Prado y Zumba viral con 'Thriller' en el Centro Cívico

Lima se rindió ante 'Michael': 30 bailarines ocuparon Javier Prado, Zumba contagió 'Thriller' en el Centro Cívico y los semáforos practicaron el moonwalk.

Michael en Lima: flashmob en Javier Prado y Zumba viral con 'Thriller' en el Centro Cívico

¡ALERTA DE RITMO EN LA CIUDAD! «Michael» desembarcó en Lima y los semáforos pidieron permiso para bailar.

La llegada del supuesto 'Michael' —esa misteriosa figura que puede ser un imitador, un holograma o simplemente un hombre con mucho brillo en la chamarra— fue recibida como si viniera cargado de recuerdos y purpurina. A la altura del cruce de Javier Prado con Rivera Navarrete, 30 valientes bailarines organizaron un flashmob que transformó la intersección en una coreografía oficial no autorizada.

Los peatones, los taxistas y un par de palomas confundidas se sumaron al cuadro: algunos intentando el moonwalk por primera vez (resultado: 70% resbalones, 30% estilo), otros aplaudiendo como si fueran jurado de reality y unos cuantos conductores aprovechando el embotellamiento para ensayar giros de cadera. Testigos aseguran que un semáforo, en señal de solidaridad, cambió a parpadeante y luego volvió a su ciclo habitual tras recibir aplausos.

Mientras tanto, en el Centro Cívico la movida fue Zumba al ataque: instructores con más energía que una batería de bus llenaron la plaza y arrancaron a un grupo de transeúntes a bailar 'Thriller'. Según fuentes no verificadas (pero con buen oído), la coreografía provocó más sonrisas que una promoción de dos por uno en anticuchos.

La escena tuvo de todo: coreografías improvisadas, señoras que conocían pasos secretos de los 80, un señor que juró haber sido extra en un videoclip y un niño que, sin darse cuenta, inventó un nuevo paso llamado "el microtransporte" (consiste en avanzar y detenerse para dejar pasar taxis).

Cita curiosa del día (y quizá la mejor definición del evento): «Vine por las fotos, me quedé por el ritmo y terminé pidiendo turno para clases de Zumba», confesó una vecina entre un chasquido de dedos y otro intento fallido de giro. Por su parte, un supuesto organizador declaró: «No sabemos si organizamos un evento o despertamos un espíritu pop urbano. En todo caso, la ciudad ya suena distinto».

Estadística falsa pero verosímil: El Instituto Nacional de Cosas Rítmicas informó que tras el flashmob, el 64% de los limeños encuestados admitió haber practicado el moonwalk dentro de su casa mientras limpiaban. El 12% culpó al perro por pisar el calcetín y perder el equilibrio.

En resumen: Lima tuvo su dosis de espectáculo, calles con ritmo propio y una saludable confusión entre arte, tránsito y ejercicio físico. Las autoridades aún no han decidido si multar por obstrucción vial o declarar la intersección como Patrimonio Intangible del Baile Espontáneo. Mientras tanto, los semáforos, inspirados, pidieron clases de baile para la próxima vez.

Publicado en: 17 de abril de 2026, 9:10

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