Midagri activa el 'paraguas' agrícola: 112,000 hectáreas protegidas en Lambayeque (según el papelito oficial)

Midagri anuncia que el Seguro Agrícola cubre 112,000 hectáreas en Lambayeque para la campaña 2025-2026: esperanza, burocracia y paraguas contra el clima.

Midagri activa el 'paraguas' agrícola: 112,000 hectáreas protegidas en Lambayeque (según el papelito oficial)

Titular provocador: Midagri dice que activó el Seguro Agrícola en Lambayeque. La naturaleza responde con lluvia, sol, viento y algunos chismes.

Lead satírico: En tiempos en que el clima cambia de opinión más rápido que un ministro cambia de agenda, el Ministerio de Desarrollo Agrario y Riego (Midagri) sale al rescate con su Seguro Agrícola —SAC— y una promesa tan brillante como un plástico de invernadero: más de 112,000 hectáreas “cubiertas” para la campaña 2025-2026. Traducción no oficial: hay mucho papel, varios sellos y buenas intenciones.

La noticia oficial suena como canción publicitaria: cobertura activa, protección y apoyo a los pequeños productores. En la versión realista —esa que nadie imprime en folletos— el SAC también cubre pócimas burocráticas, formularios con más firmas que un libro de visitas, y asesorías para completar reclamos antes de la próxima erupción de clima dramático.

Los agricultores, esos héroes en botas de barro, miran el anuncio con la misma fe que miran la nube de la siembra: con esperanza, una pizca de escepticismo y la costumbre de acompañar cualquier promesa estatal con un buen mate de coca. "Que nos cubran", dicen, y luego preguntan si la cobertura trae también sombrero, sombrilla y un abrazo institucional.

Una fuente anónima del ministerio (que pidió mantenerse en el anonimato porque estaba rellenando un formulario) explicó: “Activamos la cobertura. Ahora toca activar a la cobertura para que nos devuelva la llamada”. En otras palabras: el seguro está tan activo como el teléfono de la oficina un viernes por la tarde.

Estadística absurda pero convincente: según el Instituto Nacional de Probabilidades Imaginarias, el 73.9% de las hectáreas “protegidas” solamente desarrollan habilidades administrativas; el 12.4% aprenden a hablar con los técnicos; y el 13.7% restante continúa produciendo sin necesidad de intervención ministerial.

Consecuencias prácticas: si una sequía decide pasar por Lambayeque, el productor primero llama al SAC, luego completa cinco formularios, espera la visita de un perito que podría aparecer en persona o en espíritu, y finalmente recibe un cheque que le alcanza para comprar… exactamente lo que decide comprar el comité que administra los dineros (generalmente, bolsas de cemento y más formularios).

Conclusión irónica: el Ministerio asegura hectáreas, la prensa asegura titulares, y el clima asegura sorpresas. Mientras tanto, los agricultores siguen plantando, regando y rezando —no por la póliza, sino porque la tierra sea más coherente que los comunicados oficiales.

Cita inventada para animar el trámite: “Con este seguro, garantizamos que las hectáreas se sientan protegidas... psicológicamente”, afirmó un consultor experto en paraguas institucionales, visiblemente orgulloso de su sello.

Si quiere consuelo oficial adicional: el SAC está activo, la burocracia también, y la esperanza, aunque manchada de tinta, sigue siendo gratis.

(Fin de la crónica satírica. Cualquier parecido con la realidad es intencional y sujeto a verificación por un comité que aún no ha sido constituido).

Publicado en: 17 de febrero de 2026, 8:30

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