Minería y concesiones: SNMPE advierte riesgo por dictamen del Congreso

SNMPE alerta que modificar el régimen de concesiones amenaza la sostenibilidad de la minería formal; el Congreso propone soluciones creativas y desconcertantes.

Minería y concesiones: SNMPE advierte riesgo por dictamen del Congreso

¡Alerta máxima en la mina (y en las peluquerías empresariales)! Congreso mete mano en las concesiones y la SNMPE declara que la sostenibilidad minera tiene cita con el drama.

En un episodio que podría titularse “Cuando el Congreso juega Monopoly y las empresas se ponen a llorar”, Ángela Grossheim, directora ejecutiva de la SNMPE, aseguró que la sostenibilidad de la minería formal está seriamente amenazada por un dictamen que pretende modificar el régimen de concesiones. Traducción no oficial: si tocan las reglas, las excavadoras demandarán terapia ocupacional.

Los voceros del gremio han activado el protocolo clásico del sector: reunión urgente, comunicado con letra apretada y mirada de preocupación como en finales de telenovela. Según la versión oficial, cambiar las normas de concesión sería tan peligroso como dejar un taladro en manos de un turista con GPS en modo aventura.

El Congreso, por su parte, promete que todo es por el bien común y que la modificación busca “ordenar” el caos. Uno imagina a los congresistas armando diagramas con post-its de colores mientras pronuncian palabras como transparencia, regulación y buenas intenciones, y luego piden aplausos.

Consecuencias anunciadas (según el boletín dramatizado de la SNMPE): pérdida de inversión, fuga de capitales, erupción de lágrimas de contadores y la posible transformación de concesiones en coworkings para startups que venden café y promesas. Escenario B, menos probable pero estéticamente interesante: las minas se reconvierten en resorts eco-chic con piscinas de barro y Wi‑Fi premium.

Cita satírica (para uso en memes y sobremesas): 'Si tocan nuestras concesiones, vamos a declarar a las alpacas patrimonio intangible y las vamos a inscribir como agentes económicos', dijo un portavoz del gremio mientras buscaba su casco con visor LED.

Estadística absurda pero reveladora: 83% de los ejecutivos mineros cree que la verdadera amenaza no son los cambios legales sino quedarse sin señal de celular en la quebrada durante las sesiones de pánico. El 17% restante ya está practicando yoga con retroexcavadoras.

La ironía final: mientras unos hablan de sostenibilidad como si fuera una etiqueta de yogur orgánico, otros piden reformas como si fueran recetas de cocina. En el medio, la minería —formal, informal, y la que todavía no decide su identidad— mira el episodio con la esperanza de que todo termine en un comunicado conciliador y, por favor, con buenas fotos para Instagram.

Conclusión (no científica): si las concesiones cambian, podrían pasar varias cosas: que la minería mejore; que se reinventen los gremios; o que, simplemente, empeore el humor en las salas de juntas. Todo depende de cuántos congresistas hayan tomado café esa mañana y de cuántas alpacas estén dispuestas a negociar indemnizaciones.

Publicado en: 20 de marzo de 2026, 8:30

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