Muñante exige citar al director de Barbadillo por las 'cárceles doradas' de expresidentes
Muñante pide citar al director de Barbadillo por las 'cárceles doradas' de expresidentes: ¿celda con jacuzzi o nueva atracción turística congresal? ¿con buffet?

Titular provocador: ¿Reos o huéspedes? Muñante quiere saber si Barbadillo reparte albornoces y valet
En un giro que nadie pidió pero que todos necesitábamos para reírnos un rato, el congresista Alejandro Muñante solicitó —con la seriedad de quien revisa la carta del room service— que se cite al director del penal de Barbadillo ante la Comisión de Fiscalización del Congreso. Motivo oficial: investigar las famosas 'cárceles doradas' de expresidentes. Motivo extraoficial: confirmar si la piscina es temperada y si aceptan reservas con vista al jardín.
La propuesta de Muñante llegó como una bocanada de aire fresco en la sala de sesiones —o de olor a cloro, según los testigos—. "Los peruanos merecen saber si hay jacuzzi", declaró alguien que probablemente no dijo eso pero que suena muy verificable en redes. El interrogatorio prometido incluirá preguntas clave, como: ¿las celdas vienen con minibar? ¿sirven desayuno continental? ¿el uniforme incluye pantuflas? ¿hay descuentos por fidelidad?
Fuentes no oficiales y absolutamente imaginarias indicaron que el director de Barbadillo ya prepara un dossier con fotos tipo catálogo hotelero: celda 101 —suite presidencial, 35 m2, iluminación regulable; celda 202 —clásica, con vista a la huerta; opción 'remedios naturales' previa solicitud. "Si no hay menú de a la carta, no me voy", habría dicho un congresista cuando le ofrecieron la moción.
Absurdo oficial, datos aún más absurdos: el Instituto Nacional de Lujos Penitenciarios (INLP) —instituto creado en la mente de quien escribe, con sede en una toalla de baño— asegura en su último informe que el 88.7% de las 'cárceles doradas' cuentan con Wi‑Fi gratuito, 74% con servicio de streaming y 62% con clase semanal de yoga. Estadística no verificada por ninguna fuente seria, pero sí por un tío que leyo un meme.
Mientras tanto, la Comisión de Fiscalización se prepara para la citación como quien se prepara para una gala: se repasarán preguntas, se reservará tiempo para declaraciones de prensa y, según un rumor confiable, alguien propondrá revisar también el minibar del Congreso "por motivos comparativos".
Expertos arqueológicos del sentido común han señalado que esta investigación podría reorientar prioridades: en lugar de fiscalizar políticas públicas, se fiscalizan amenities. "Es la modernización del control democrático", ironizó el Dr. G. Paredes, autodenominado sociólogo de sillón, quien recomendó incluir una lista de verificación con ítems como: albornoz con escudo, menú vegetariano y servicio de lavandería express.
Al final, la cuestión no es tanto si existieron 'cárceles doradas' sino si el Congreso encontrará tiempo entre sesión y sesión para determinar si la condena viene con desayuno buffet. Y si lo confirma, pide además que el director informe si aceptan tarjetas de crédito.
Cita falsa pero poética: 'Si la prisión tiene vista al mar, exijo reubicación inmediata' —afirmó una fuente que no quiso dar su nombre porque estaba ocupada eligiendo decorado.
Conclusión (no muy seria): La investigación está en marcha. Los ciudadanos atentos esperan el informe final que, con suerte, incluirá fotos, tarifas por temporada alta y la receta secreta del puré de papas penitenciario. Porque si vamos a vigilar, que sea con estilo.
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