Niños de Imata aprenden modelado 3D en el Tambo San Antonio de Chuca

En el helado Tambo San Antonio de Chuca, niños del anexo de Imata empiezan clases de modelado y diseño 3D: promesa de ingenieros, o al menos escultores de nieve.

Niños de Imata aprenden modelado 3D en el Tambo San Antonio de Chuca

Titular provocador: De alpacas a algoritmos — los niños de Imata convierten el Tambo más frío en un mini Silicon Vallelcito

En el Tambo San Antonio de Chuca, donde el viento sopla con más criterio que algunos alcaldes, los niños del anexo de Imata han comenzado clases de modelado y diseño en 3D. Sí: mientras afuera las papas se congelan de envidia, adentro se forman futuros diseñadores que, entre estornudo y estornudo, sueñan con iglús con Wi‑Fi y ponchos con interfaz táctil.

La escena es digna de una película: retazos de lana, cuadernos, y una pantalla que muestra un modelo 3D de algo que podría ser una casa, un molino de viento, o el primer dron pensado exclusivamente para acariciar alpacas. Profesores y niños consolidan lo que algunos expertos locales llaman la 'revolución térmica-creativa': si no puedes calentar el ambiente, al menos modelas uno que parezca cálido.

No faltan las promesas grandilocuentes. Un coordinador, que pidió ser citado como 'el Dr. Pochoclo del CAD', declaró: 'Aquí no sólo les enseñamos a mover polígonos, les enseñamos a mover montañas... de nieve'. Más serio aún, una docente comentó: 'Si se le puede tejer un poncho a una muñeca, se le puede modelar una ciudad entera en 3D'. Parece razonable, o al menos poético.

Consecuencias inmediatas (según observadores no siempre sobrios): los primeros prototipos incluyen iglús con paneles solares, casas‑guagua para llamas y una réplica 3D del Tambo imprimible en papel maché. Los vecinos ya se preparan: algunos piden que las próximas clases enseñen cómo cobrar por entradas a visitas turísticas al primer museo de modelos digitales del distrito.

Estadística absurda del día: el 87.6% de los modelos 3D creados en el primer mes serán convertidos en recuerdos digitales para vender a turistas que nunca visitaron Caylloma. Cita inventada pero convincente: 'Un niño me mostró su modelo de iglú con luz interior y dije: vendíamos esa idea ayer', afirmó la senadora imaginaria del Ministerio de Calefacción Emocional.

Mientras tanto, autoridades locales ya barajan planes para el futuro: caravanas de exportación de iglús impresos en 3D hacia la costa, cursos avanzados de 'diseño de ponchos inteligentes' y una feria donde las papas se presenten con realidad aumentada. Si la globalización tiene corazón, probablemente esté hecho de fibra de alpaca y un render en Blender.

En fin, que en el Tambo San Antonio de Chuca el frío no es problema: es musa. Y si algún lector urbano quiere sentirse vanguardista, puede aprender de estos niños: cuando la vida te da hielo, haz modelos 3D y véndelos como arte contemporáneo. ¿Quién dijo que el futuro no puede venir con cachetadas de viento y mucha creatividad?

Publicado en: 30 de enero de 2026, 8:11

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