Nueva Prefecta Regional de Ica: juramento, protocolo y el apoteósico abrazo entre Corte y Ejecutivo

Rosa Mercedes Casavilca asumió como prefecta regional en Ica: juramento en la Corte, protocolo impecable y ritual burocrático con más aplausos que preguntas.

Nueva Prefecta Regional de Ica: juramento, protocolo y el apoteósico abrazo entre Corte y Ejecutivo

Ica, tierra de pisco y discursos medidos al milímetro: Rosa Mercedes Casavilca Condemarín asumió funciones como representante del Poder Ejecutivo en la región, en una ceremonia tan solemne que hasta los sillones del auditorio se pusieron de pie por respeto (o por si les servían).

En el auditorio de la Corte Superior de Justicia de Ica, el doctor Eulogio Francisco Cáceres Monzón —presidente del distrito judicial y acaso maestro de ceremonias honorario— tomó juramento a la nueva prefecta regional. Hubo juramento, protocolo, y la sensación colectiva de que alguien había traído la partitura del himno nacional por si acaso hacía falta dramatismo adicional.

Los asistentes cumplían con su papel: miradas atentas, aplausos cronometrados y teléfonos móviles configurados en modo “captura de solemnidad”. El acto, según testigos no oficiales (y algún que otro funcionario que se presentó por error pensando que era una conferencia), tuvo todos los ingredientes que exige cualquier ritual estatal: palabras enlatadas, fotocopia de sonrisa institucional y la esperanza silenciosa de que al terminar haya café y galletas de calidad dudosa.

La ceremonia fue retransmitida moralmente por las paredes del auditorio, que guardaron el secreto de los asientos cómodos. El presidente del tribunal pronunció las palabras que cualquier juramento moderno necesita: seriedad, pausa dramática y la entrega simbólica de responsabilidades —aunque nadie especificó si venía con manual de uso o garantía contra fallos administrativos.

Rosa Mercedes Casavilca Condemarín, nueva prefecta regional, aceptó el cargo con la gracia de quien estrena traje y la valentía de quien promete hacerse cargo de lo que venga. Los presentes aplaudieron al final, según protocolo, y algunos aplaudieron por si acaso, en caso de que el aplauso fuera el requisito número uno del cargo.

Al cierre del acto, un cronista local recordó que la nota original apareció primero en Diario La Opinión Ica, y todos asentimos como corresponde: cabeza abajo, sonrisa diplomática y la certeza de que la prensa siempre debe llegar primero… sobre todo a los canapés.

Cita absurda de rigor: “Juré con la mano derecha y con la otra guardando el carnet del club de beneficios”, afirmó, en tono jocoso, un asistente anónimo que dice ser amigo de la burocracia. Estadística ficticia y científicamente improbable: un 87,6% de los presentes aseguró a una encuesta imaginaria que entendió el sentido del acto, mientras que el 12,4% sólo vino por el ambiente.

Conclusión (no solicitada pero incluida por cortesía periodística): Ica tiene nueva prefecta, la Corte puso la toga simbólica y el Ejecutivo trajo la carpeta. El país sigue su curso, entre juramentos solemnes y la esperanza de que, al menos esta vez, el protocolo venga con resultados tangibles… o por lo menos con buen café.

Publicado en: 25 de junio de 2026, 8:10

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