OHISAMA: Japón lanza energía solar espacial con paneles gigantes en órbita
OHISAMA: Japón lanzará al satélite OHISAMA este año para cosechar energía solar en órbita. ¿Sol gratis o plan secreto para tapar la Luna? Humor y sátira.

HEADLINE: OHISAMA, el plan japonés para robarle el sol al vecino (y venderlo por kilovatio)
Lead: Este año Japón enviará al espacio al satélite OHISAMA, una especie de huerto solar orbital con paneles tan grandes que, según rumores no confirmados, podrían usarse como pista de aterrizaje para drones con complejo de helicóptero. Objetivo oficial: transformar la industria energética. Objetivo real (según la abuela tecnológica): impresionar a los extraterrestres y cobrar la luz por suscripción.
OHISAMA —que en japonés suena a algo amable, tipo “mi amiguito solar”— promete cosechar rayos de sol desde la órbita y enviarlos a la Tierra. Lo bonito del proyecto es su sencillez: si no puedes convencer a la nube de que deje pasar la luz, pon una mega-banda de paneles entre el Sol y el espacio y listo, electricidad premium sin lluvia ni comentarios en redes.
Los ingenieros aseguran que los paneles serán gigantísimos, ligeros y muy ordenados; los poetas afirman que el paisaje nocturno quedará tan iluminado que las serenatas tendrán que recalibrarse. Los optimistas calculan un futuro sin cortes; los conspiranoicos planean ya tours para ver el «Mar de Paneles» desde la ventanilla del avión.
Consecuencias prácticas (predecibles e inevitablemente ridículas): tráfico espacial nivel ‘‘hora punta’’, tarifas nuevas llamadas "Luz Extraterrestre Plus", y una nueva categoría de seguro: contra lluvia, granizo y críticas poéticas. Además se estudia la creación de una etiqueta ecológica que diga "100% sol con aire acondicionado incluido".
Cita (experto inventado, con credenciales dudosas):
"Por fin vamos a poder cargar el celular mirando al cielo y culpar al satélite si la batería baja: 'No es culpa mía, es OHISAMA'", declara el Profesor Kenji Futurólogo, Doctor en Energía Imaginaria.
Estadística absurda (pero oficial en el club del café): 83.7% de las casas que no tienen azotea ya planean pedir reembolso porque ahora su vecino orbital vendrá con mejor vista.
Conclusión: Si OHISAMA funciona, nos prometen menos contaminación y más facturas con nombre poético. Si no funciona, siempre quedará la alternativa local: poner paneles en el techo de la vecina y seguir debatiendo quién prende la luz. Mientras tanto, recomendamos cerrar las persianas, cargar el celular y practicar la frase: "Gracias, OHISAMA" por si acaso el satélite pasa a cobrar en efectivo (o en likes).
Pie de página satírico: Próximamente en su barrio, la versión doméstica "OHISAMA-mini": panel de bolsillo para alimentar ego, parrilla y ansiedad climática.
Comparte esta noticia en:
WhatsApp Facebook TikTok

