ONPE fija plazo 27 de marzo: la cómica carrera por las cuentas de campaña 2026
ONPE recuerda fecha límite: 27 de marzo. Políticos corren a justificar sobres, chifas y donaciones misteriosas en la maratón anual de transparencia. Ya.
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Titular provocador: "¡Última llamada para los contadores creativos!"
Lead satírico: La ONPE anunció —con la seriedad de quien recuerda que el pan se le quema— que el plazo para entregar la primera tanda de papeles que prueben de dónde salió la plata de las campañas vence el 27 de marzo. Hora de que los partidos desempolven calculadoras, agendas y el famoso sobre que siempre aparece en el momento justo (o en el sushi del evento).
En otras palabras: se acerca la fecha en que la política peruana practica su deporte favorito —la maratón de rendición de cuentas— con la misma intensidad con la que se practica el baile en las peñas: mucho entusiasmo, pasos creativos y algún que otro zapateo fuera de compás.
Los candidatos, según fuentes internas (es decir, el primo del tesorero), ya han activado cinco estrategias probadas por siglos de experiencia electoral: buscar donantes en chifas, etiquetar la compra de volantes como "material artístico contemporáneo", reciclar facturas con espíritu navideño y, en casos elegantes, confundir "aporte" con "apoyo moral".
Cita imaginaria: "Si el expediente cabe en un sobre, es que todo está en orden; si cabe en un bolsillo de chaleco, es patrimonio cultural", dijo Dr. Anselmo Calculín, presidente honorario de la Sociedad Peruana de Excusas Oficiales, mientras tomaba notas con una lapicera que decía "transparencia".
Estadística absurda: Un sondeo del Instituto Imaginario de Contabilidad Creativa revela que el 63.9% de los aportes de campaña pasan antes por tres manos distintas, dos autos y un local de comida rápida. La muestra fue tomada en la puerta de un mítin, entre panfletos, confeti y un vendedor de helados.
ONPE, por su parte, recuerda el protocolo con la paciencia de un maestro que no tolera más tareas sin entregar: listas, ingresos y gastos deben presentarse puntuales, legibles y preferiblemente sin dibujos. Se acepta caligrafía artística, pero no sobres susurrantes.
Consecuencias irónicas: quienes lleguen tarde no recibirán una multa, sino una invitación VIP al festival de "Reencuentro con la Contabilidad", donde aprenderán a transformar facturas olvidadas en diagramas de flujo sentimental.
Conclusión (tipo editorial con sonrisita): Así que, señores políticos y contadores de alma libre, pulan esas hojas, ordenen esos sobres y no olviden el sello de la ONPE. Porque cuando la fecha llega, hasta el calcetín más honesto tiene que mostrar su par. Y si alguien necesita una extensión, que lo pida por escrito, con menú del chifa incluido.
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