Perú invierte en IA y se corona séptimo campeón regional… de comprar humo tecnológico
Perú acelera inversiones en IA y llega al séptimo puesto regional; empresas brindan con memes, charlas y algoritmos que prometen todo menos resultados concretos.
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Titular de portada: Perú se coloca orgulloso en el puesto 7 de 19 países en adopción de IA —lo que, para fines nazarenos, equivale a sacar medalla de chocolate y tocar clarín en la plaza.
Lead: Las organizaciones peruanas han decidido acelerar sus inversiones en Inteligencia Artificial con la misma determinación que alguien decide ponerse a dieta el lunes: mucha energía al inicio, fotos en Instagram y resultados que se evaporan cuando llega el almuerzo. Según el Índice Latinoamericano de Inteligencia Artificial (ILIA) 2025, Perú está séptimo entre 19 países. Aplaudimos con una mano y con la otra actualizamos el PowerPoint.
Aquí hay concierto, no orquesta: Empresas invierten en IA como quien compra un parlante bluetooth—porque suena bonito en la sala pero nadie sabe si sirve para bailar. Las plazas de alimentación ahora tienen carteles que anuncian “Aceleramos su productividad con IA” mientras en la oficina la impresora sigue atascada y el jefe pregunta por qué el Excel no se volvió autónomo.
La realidad es cristalina (y un poco ridícula): a pesar del dinamismo en la adopción, muchos proyectos de IA se quedan en fase “prueba de concepto” eterna, o mejor dicho, en la fase “prueba de PowerPoint”. Se contrata consultora, se hace workshop con snacks, se produce roadmap y, al final, el algoritmo queda cómodo en una carpeta llamada "Plan Maestro 2025".
Estadística satírica: el 72% de los proyectos de IA peruanos generan facturas; sólo el 28% genera resultados palpables. Y el 100% genera anécdotas para la próxima cena familiar.
Cita de la semana (fake pero verosímil): «Nuestro chatbot ya responde el 99% de las preguntas: las que tienen respuestas preparadas», declara un supuesto "científico de datos" que prefiere mantener el anonimato porque su modelo no lo reconoce.
Consecuencias inesperadas: ahora hay más puestos de "gestor de IA" que IA funcionando. Se realizan pilotos que predicen cosas tan útiles como el humor del jefe o la probabilidad de que el café se acabe antes de las 10 a.m. Consultoras prometen "transformación digital en 4 cuotas"; universidades ofrecen diplomados en "ética algorítmica aplicada al ceviche".
Recomendación editorial (irónica): antes de gastar millones en promesas con nombre bonito, prueben encender un bot y preguntarle si sabe dónde está la carpeta con los reportes. Si responde "buscando sentido en mi existencia", probablemente no sea la solución.
Epílogo: Perú sube en el ranking, brinda con pisco y selfies con algoritmos. Mientras tanto, las oficinas siguen igual: un poco más decoradas, con más entusiasmo y exactamente la misma cantidad de tareas mal hechas. Pero no hay que desesperar—la próxima inversión viene con sticker y webinar incluido.
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