Peruanos en Nueva Zelanda y Australia inauguran el voto 2026 entre canguros, ovejas y ceviche internacional

Peruanos en Nueva Zelanda y Australia empezaron a votar en las elecciones 2026: desfase horario, canguros, ovejas testigos y una cuota internacional de ceviche.

Peruanos en Nueva Zelanda y Australia inauguran el voto 2026 entre canguros, ovejas y ceviche internacional

Por fin llegó el gran día en el que el reloj peruano decide el destino del mundo: las elecciones generales 2026 arrancaron este sábado 11 de abril con la domiciliareidad diplomática favorita de la patria: el voto desde el extranjero. A las 2 p. m. (hora Perú) Nueva Zelanda abrió sus urnas; a las 4 p. m. lo hizo Australia. Sí, leíste bien: la democracia obedece a la hora de Lima y al parecer también a las costumbres culinarias internacionales.

En Auckland hubo ceremonias protocolares que incluyeron mucho más que papeletas: ovnis no oficiales (también llamados 'turistas emocionales'), ovejas como testigos de mesa y al menos un compatriota que juró votar mientras preparaba un ceviche en la cocina. Testigos presentes aseguran que el himno fue tarareado entre cucharadas. Nadie sabe si las ovejas entendieron, pero por si acaso firmaron con la patita.

En Sídney la fila era tan larga que algunos electores soportaron el trámite con la serenidad de quien aguarda el estreno de la temporada final de su serie favorita. Se reportaron casos de gente que llegó con boomerang para garantizar que su voto regresara al origen, y otros que insisten en que la tinta indeleble sirve también como protector solar. Un ciudadano ofreció un anticucho como incentivo; la mesa rechazó el soborno por razones gastronómicas: 'No estamos preparados para tanta excelencia', dijeron.

La burocracia, como siempre, se adaptó: funcionarios con mascarillas, planillas y actitud de quien ha tenido reunión con el horario planetario. Se observó además un nuevo fenómeno sociológico bautizado por un investigador muy respetable (auto-declarado): el 'jet-lag ideológico', que se manifiesta cuando alguien llega desde el Pacífico con la convicción de que las 2 p. m. de Perú equivalen a la eternidad.

Estadística no científica del día: 62.3% de los votantes consultados afirmó haber considerado el ceviche como criterio de decisión; 11% pensó en canguros; 0.7% pidió que su voto fuese acompañado por una llama (rechazado por logística). Además, 100% de las ovejas negó haber intervenido en la política local, aunque sus miradas eran muy elocuentes.

'Si el Perú dice 2 p. m., hasta la Luna se pone a votar', declaró en exclusiva el presidente de la Sociedad Mundial de Fusos Horarios Imaginarios, quien recomienda sincronizarse con el país que mejor sirve el ají. Las autoridades electorales, por su parte, pidieron calma, paciencia y recipientes para llevar ceviche —en ese orden— mientras siguen contando votos internacionales.

La jornada concluyó con la sensación de que el mundo entero está aprendiendo a respetar la hora peruana: no por falta de voluntad, sino por miedo a quedarse sin su porción de sazón electoral. En Lima ya están esperando el informe con la misma ansiedad con la que se espera la mesa de ayuda para el control remoto. Próximo capítulo: peruanos en la Antártida pidiendo votos por radio y pisco sour.

Publicado en: 12 de abril de 2026, 8:30

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