Pulpo en espera desde 2007: Graneledone sellanesi consigue su 'DNI' científico en 2026
Pulpo atrapado en 2007 obtiene su 'DNI' en 2026: 19 años de papeleo marino resueltos por genética y morfología, con toque de ironía y sarcasmo científico.

Pulpo con cédula y paciencia: la historia de Graneledone sellanesi
Después de 19 años de trámites, burocracia y probablemente muchas tazas de café en oficinas submarinas, un pulpo capturado en 2007 frente a las costas de Chile finalmente obtuvo la confirmación científica que merece: es una especie nueva. Sí, lo que para otros animales habría sido un trámite express fue para este octópodo un maratón digno de novela.
El protagonista (ahora con nombre propio y curriculum vitae) fue distinguido de las 10 especies conocidas del género Graneledone gracias a la combinación de estudios morfológicos y modernos análisis genéticos. O sea: lo miraron con lupa, le escanearon hasta la última ventosa y le hicieron una prueba de ADN para saber si era primo lejano o simplemente el mismo que se cambió de barrio.
Los taxónomos, vestidos con su mejor formalidad científica, declararon que el Pulpo Sellanesi —porque así le llamaron en honor a quien sabe qué personaje que probablemente no tenía agenda para atenderlo antes— llevaba años en el limbo taxonómico, esa sala de espera donde se acumulan especies olvidadas, fotos borrosas y expedientes con polvo.
«Fue un proceso largo, complicado y con demasiadas hojas», aseguró el supuesto Dr. Octavio Tentáculos, jefe del Departamento de Trámites Marinos Imaginarios. «Pero al final la morfología y el ADN se pusieron de acuerdo, como dos viejos vecinos que finalmente deciden quién paga la luz», agregó con tono conciliador y un toque de sarcasmo institucional.
Expertos no tan reales y estadísticas útiles (o no)
Según una encuesta del Instituto de Rumores Marinos —entidad cuyo presupuesto proviene de donaciones y de la tristeza institucional—, 82% de los organismos marinos creen que los procesos de identificación científica podrían acelerarse si hubiera menos papeles y más pulpos trabajando en la administración. Otra cifra, igualmente fiable: 1 de cada 3 pulpos prefiere esperar a ser nombrado antes que someterse a una sesión de fotos mal iluminada.
Consecuencias prácticas y aspiraciones tentaculares
Ahora que Graneledone sellanesi tiene su acta oficial, se especula que pedirá una tarjeta de identidad, un correo electrónico y, por qué no, un pase de transporte gratuito para desplazarse por las corrientes. Los científicos celebran, las revistas científicas se dan palmaditas en la espalda y el pulpo —probablemente— sigue en su taza de agua pensando en la vida.
Lo cierto es que la confirmación pone fin a un misterio de casi dos décadas: resultó que no era un pulpo tímido ni un primo raro, sino una especie nueva que pasó 19 años en espera porque la ciencia, como toda burocracia formal, prefiere tomarse su tiempo para sacarse las dudas con estilo.
Cierre con moraleja
Si tienes un pulpo en casa esperando su reconocimiento oficial, tranquilo: la paciencia es una virtud y la genética todavía existe para poner orden en el armario taxonómico. Mientras tanto, el Graneledone sellanesi entra al registro con foto oficial, siete tentáculos de orgullo y la promesa de que la próxima vez intentarán no tardar tanto (pero sin garantías).
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