S/16.8 millones para el Corredor Turístico del Valle de Utcubamba: convenios, selfies y promesas
Tres convenios por S/16,764,963 prometen salvar el Valle de Utcubamba: obras, selfies oficiales y cooperación japonesa; prepárese para rutas, mapas y Wi‑Fi.
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En una ceremonia que combinó el brillo de los lentes anti‑reflejo con la solemnidad de quienes nunca han leído un plano, el ministro de Comercio Exterior y Turismo, Berthin Gomez, y el gobernador regional de Amazonas, Gilmer Wilson Horna, firmaron tres espléndidos convenios de transferencia financiera por un total de S/16,764,963. Objetivo declarado: garantizar la continuidad y la culminación de proyectos de inversión turística y cultural en el glorioso Corredor Turístico del Valle de Utcubamba.
Según el protocolo oficial se entregaron apretón de manos, sonrisas prediseñadas y la autorización para que Proamazonas —esa entidad con nombre a prueba de curiosos— siga ejecutando los planes con el respaldo internacional de la Agencia de Cooperación Internacional del Japón (JICA), que en la prensa local ahora figura como "sponsor de miradores y buenas intenciones".
Promesas incluidas en el paquete: caminos que conducirán a la civilización, miradores instagrammables que soportarán el peso emocional de 120 selfies por minuto, y proyectos culturales que, según fuentes no verificadas pero sí optimistas, incluirán una réplica en miniatura del valle hecha de paja y luz LED.
Fuentes anónimas dentro del protocolo aclararon que la palabra "continuidad" se interpreta como "no detenerse hasta que alguien ponga la cinta roja para la inauguración" y que "culminación" es un término relativo que puede entenderse como "cuando se arreglen los postes del tendido eléctrico y haya señal para subir la foto".
Un vocero imaginario de Proamazonas declaró: «Con estos recursos garantizamos que nadie se pierda en Utcubamba sin antes haber publicado al menos tres historias de Instagram». Estadística patrocinada por la Oficina de Datos Sorprendentes: 87.3% de los turistas confiesa que su brújula interna apunta hacia la gastronomía y no hacia los mapas. Alarmante, pero vendible.
Los japoneses de JICA, por su parte, habrían enviado un manual de 312 páginas titulado "Cómo financiar esperanza y jalear la economía local con bondad y PowerPoint". Consultores locales ya anuncian cursos intensivos: "Cómo cortar cintas, posar y prometer obras en cuatro sencillos pasos".
Entre las cifras curiosas: por cada S/1 millón transferido se proyecta construir un mirador, dos señales bilingües, y la paz interior de al menos 0.3 funcionarios durante un mes. Además, un estudio no solicitado pero sí inspirador indica que el 62% de los visitantes encontrará el propósito de su vida caminando por el Corredor; el resto, se conformará con hallar una cevichería.
Conclusión del día: el dinero está en camino (sobre todo en papel y en estampillas oficiales), las fotos ya fueron tomadas, y la promesa de culminación flota en el aire como un globo institucional. Queda esperar la ejecución, los reportes, y, por supuesto, la tradicional inauguración con discursos, confeti y el corte de cinta que certificará que algo —aunque sea simbólico— se completó. Mientras tanto, el Valle de Utcubamba sigue siendo un lugar hermoso donde ahora también habrá mejores angulaciones para la próxima selfie.
Cita irreverente (no oficial): «Con S/16,764,963 prometemos no perder el rumbo… siempre que el GPS quiera colaborar», afirmó un portavoz que pidió conservar su anonimato porque estaba ocupado posando.
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