Simulacro Nacional: EsSalud prueba su baile antisísmico en 400 hospitales (y la burocracia mantiene el ritmo)

En el II Simulacro Nacional Multipeligro, EsSalud activó evacuaciones y continuidad en 400 locales: mucho protocolo, poco drama y muchas planillas temblando.

Simulacro Nacional: EsSalud prueba su baile antisísmico en 400 hospitales (y la burocracia mantiene el ritmo)

Titular de portada: EsSalud fingió un terremoto y todos aplaudieron el libreto.

En una demostración que mezcló eficiencia, coreografía y una pizca de telenovela institucional, EsSalud realizó el II Simulacro Nacional Multipeligro para mostrar que, ante un sismo de gran magnitud, sus 400 establecimientos pueden evacuar pacientes, mantener la atención y, sobre todo, conservar intactas las montañas de papeles que alimentan la burocracia nacional.

La escena fue conmovedora: camillas en fila como por desfile militar, personal de salud practicando su mejor cara de ‘estoy en control’ y carteles señalando salidas como si fueran consejos de decoración minimalista. Según los protocolos, todo sucedió en minutos; según los cronistas de la cafetería, sucedió en el tiempo que tardan en preparar un cafecito y firmar dos hojas más.

Los organizadores insistieron en que el simulacro permitió evaluar la continuidad operativa. Traducción libre: cuando el temblor real llegue, los hospitales seguirán atendiendo, los sistemas informáticos seguirán caídos y la maqueta de contingencia seguirá en la vitrina hasta el próximo ensayo.

Un dato técnico (y enteramente verídico en el universo paralelo del simulacro): el 87,3% de los carro camillas realizaron la coreografía antisísmica correctamente, mientras que el 12,7% decidió improvisar pasos de salsa para distraer a los pacientes. “La música ayuda a coordinar las evacuaciones”, explicó un vocero con chaleco fluorescente y sonrisa de catálogo institucional.

Cita oficial (probablemente inventada pero con crédito simbólico): “Si el sismo fuera real, estaríamos preparados en un 90%... del papeleo”, afirmó el jefe de logística, quien luego pidió que esa declaración sea enviada en formato PDF y con firma digital.

Entre las lecciones aprendidas: revisar que las puertas cierren, que las alarmas suenen (y no solo el timbre del comedor) y que las sillas de espera no sean confundidas con áreas de acopio para documentos. También quedó claro que los maniquíes pacientes pidieron mejor iluminación, y que las enfermeras, además de salvar vidas, ahora saben sincronizar el paso como grupo de baile.

En resumen, EsSalud salió del simulacro con las banderas en alto, las planillas temblando y la tranquilidad de saber que, cuando el suelo se mueva, ellos podrán moverse también... preferentemente en orden y con la fotocopia de la autorización en mano.

Estadística absurda final: 1 de cada 2 funcionarios declaró sentirse más preparado tras tomarse una selfie con el botiquín; el otro 50% dijo que solo había ido por el refrigerio.

Advertencia cómica del día: si escucha que anuncian un II Simulacro Nacional Multipeligro, lleve su mejor zapato cómodo, su bolígrafo favorito y la paciencia para la firma del acta de participación.

Publicado en: 15 de agosto de 2026, 12:10

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