Sánchez exige que Keiko Fujimori pida perdón por las muertes de las protestas de 2023
Roberto Sánchez se reunió con familias de víctimas de las protestas de 2023 y pidió que Keiko Fujimori ofrezca disculpas públicas; la política entra en modo terapia.

Titular provocador: ¿Disculpas a la carta o disculpas a la región? Sánchez pone en bandeja el perdón presidencial
Lead satírico: En un giro digno de telenovela política con edición de reality, el excandidato Roberto Sánchez acudió a consolar a los deudos de las protestas sociales de 2023 y lanzó la propuesta revolucionaria —y sorprendentemente barata— de que Keiko Fujimori pida perdón a la región por las muertes ocurridas. Según fuentes no oficiales (la abuelita de la plaza y un columnista con café de sobra), el perdón sería gratuito si se solicita antes de diciembre y viene con opción de salpicón de disculpas.
Desarrollo tragicómico: La escena fue casi cinematográfica: Sánchez, gesto serio, mirada al horizonte y el manual de protocolo en la mano. Los deudos escucharon, asintieron y, en algunos casos, practicaron el arte milenario de la ceja levantada que en Perú significa “esperaremos a ver si sirve”. La propuesta del excandidato fue clara y profunda como un meme: si hubo muertes, hay que pedir perdón. Fácil, rápido y con envío en un dron institucional.
En la intervención, Sánchez recordó que las heridas no se curan con comunicados tibios ni con fotos en blanco y negro en redes sociales, sino con un acto simbólico que incluya palabras, una posible reverencia regional y, por qué no, un playlist de canciones de perdón para ambientar. Ante la eventual resistencia política, sugirió la creación de un “Protocolo Nacional de Pedir Perdón” (PNPP), que incluiría manual de frases aprobadas y una app para enviar disculpas certificadas.
Consecuencias imaginadas: Si Keiko acepta, según analistas autoimpuestos, podríamos entrar en una nueva era de reconciliación que incluiría talleres de abrazo colectivo, comidas comunitarias y el estreno nacional del cóctel “Perdón Sour”. Si Keiko no acepta, el país seguiría igual pero con menos eventos protocolizados y más memes.
Cita absurda (pero convincente): “Un perdón bien dado reduce el nivel de indignación en un 42,7% y aumenta las ventas de tamales en un 13%”, afirmó el Dr. Clemente Perdonólogo, experto en reconciliación aplicada (doctorado en redes sociales, tesis sobre emojis consoladores).
Estadística fantástica: Encuesta no científica del Observatorio del Suspiro Nacional revela que el 63% de las alpacas coincide: ‘‘Si te piden perdón, al menos se calma la muchedumbre’’. El 37% restante prefirió no opinar por motivos de estómago.
Cierre irónico: Al final, la propuesta de Sánchez se queda con la fuerza de una buena idea en papel: emocional, simbólica y perfecta para titulares. Queda por verse si la política peruana abrazará el ritual del perdón público o continuará coleccionando comunicados, hashtags y teorías conspirativas. Mientras tanto, la región sigue esperando algo más que palabras bonitas: gestos reales, justicia y, si es posible, algo de sentido común envuelto en humildad.
Nota final satírica: Si alguien encuentra el formulario del PNPP en formato Word, favor de reenviarlo a Palacio. El protocolo incluye espacio para adjuntar gif de condolencias y opción de envío con o sin aplausos grabados.
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