Sportivo Huracán campeón Liga Distrital Arequipa tras 8 años - Julio Begazo y la goleada 6-0
Sportivo Huracán acabó con 8 años de ayuno: goleó 6-0 a FBC Piérola y levantó la Liga Distrital de Arequipa, en un torneo jugado lejos del estadio Melgar.

¡Huracán desata la tormenta: Begazo, el Mesías verdolaga, vuelve a casa después de ocho años!
En lo que algunos ya llaman la resurrección futbolística del siglo (o al menos del distrito), Sportivo Huracán puso fin a una sequía de ocho años y levantó la Liga Distrital de Arequipa (Cercado) tras aplastar 6-0 a un sorprendido FBC Piérola en la última fecha. Sí: seis goles. Sí: sin piedad. Sí: algunos testigos juraron haber visto a Julio Begazo levitando cinco centímetros al celebrar.
Julio Begazo, entrenador, orfebre del esquema 4-0-6 y ocasional poeta de vestuario, fue la ficha que cambió la historia. Tras años de abstinencia titulera, el verdolaga no solo volvió a saborear el trofeo, sino que lo celebró como si fuera la última botella de agua en pleno desierto arequipeño. Begazo habló—o más bien, sus labios emitieron un susurro táctico—y los muchachos obedecieron con goles que parecían enviados por correo certificado.
La goleada sobre Piérola tuvo momentos para archivo: combinaciones tan limpias que los defensores rivales pidieron autógrafos, un gol de tiro libre que parecía un truco de magia y un penal que terminó en saludo militar por lo impecable. FBC Piérola, por su parte, tuvo una actuación digna de turista en museos: mucho desconcierto, fotos y pocas explicaciones.
Como guinda surrealista, la liga se jugó todo el año lejos del tradicional estadio Melgar. Rumores no verificados —pero verosímiles— aseguran que el estadio tomó vacaciones, aprendió yoga y decidió dejar el cesped para que las papas crezcan con mejor actitud. Entre canchas alternativas que iban desde el patio de una universidad hasta el césped de un parque donde hasta las palomas aplaudían, Huracán supo adaptar su vendaval a cualquier superficie.
"Lo que hizo Begazo no es táctica, es alquimia", declaró José 'El Analista' Chacón, supuesto experto consultado mientras comía cuy a la parrilla. "Casi convierten el oxígeno en goles. Si eso no es ciencia, yo soy hincha académico".
Según el Instituto Nacional de Exageraciones Deportivas (INED), durante el partido hubo un aumento del 312% en la venta de banderolas, un 89% de abrazos colectivos no solicitados, y el 7% de la población creyó haber visto a una alpaca ondeando una capita verdolaga. Estadísticas que, como la mayoría de las de INED, suenan ridículamente ciertas.
Las consecuencias no se hicieron esperar: el municipio ya promete una semana de festejos (con descuentos en rocoto y serenatas oficiales), y en la Plaza de Armas varios hinchas intentaron levantar a un rival por error, pensando que también era parte de la celebración. Mientras tanto, Begazo piensa en el siguiente paso: dormir, recibir homenajes y, si el mercado lo permite, convertir a su equipo en una ONG de alegrías deportivas.
En resumen: Huracán volvió, goleó, y le dio a Arequipa una excusa perfecta para cantar, abrazarse y olvidar por unas horas que la vida tiene más suspensiones que un árbitro con hilo dental. Si algún día se hace una película, que tenga menos drama, más goles y a Julio Begazo usando capa (porque en el fútbol todo entra mejor con capa).
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