Allanamiento en Unión Mantaro (VRAEM): el fiscal Pablo Espinoza lidera operativo del Sexto Despacho

Operativo en Unión Mantaro (VRAEM): el Sexto Despacho, bajo el fiscal Pablo Espinoza, ejecutó incautación y allanamiento con más burocracia que acción.

Allanamiento en Unión Mantaro (VRAEM): el fiscal Pablo Espinoza lidera operativo del Sexto Despacho

Headline satírico: Operación "Papeles, Piñatas y Procedimientos": el fiscal que vino a allanar y terminó pidiendo direcciones

Lead satírico: En Unión Mantaro Asháninka, distrito de Pichari, se vivió un espectáculo digno de temporada alta de telenovela judicial: el Sexto Despacho de la Segunda Fiscalía Supraprovincial Penal Corporativa Especializada en Delitos de Lavado de Activos —sí, léalo de nuevo porque el nombre ya debería llevar sombrero— llegó con megáfono, fotocopias y la solemnidad de quien cree que un sello fiscal puede resolver cualquier misterio de la selva. El fiscal provincial Pablo Espinoza Vásquez encabezó la jornada, que combinó la frialdad del papeleo con la calidez incómoda de un allanamiento en horario de siesta.

Desarrollo: Testigos locales contaron que los agentes irrumpieron entre bromelias y bromas, munidos de órdenes de incautación tan extensas que, según un voluntario anónimo, podían alquilarse como mantas para las noches frías del VRAEM. Lo requisado, según la versión oficial, fue producto de una diligencia formal; según la versión no oficial —la de la hamaca— incluyó cajas, documentos, y posiblemente el orgullo de algún cajero que no pudo justificar la procedencia de su colección de lapiceros.

La burocracia en escena: Cabe destacar que, antes de cualquier dramatismo, el equipo dedicó 43 minutos a comprobar que el sello no había sido impreso al revés y otros 27 minutos a decidir si la llave era de la cocina o del sótano. Expertos locales en papeleo afirman que fue el operativo más ceremonial desde que se estrenó el Reglamento Interno con edición de colección.

Cita absurda (pero convincente): “Vine por la incautación y me llevé el manual de procedimiento en tamaño A4. Eso no cuenta como botín, ¿verdad?”, declaró un miembro del operativo citado por un loro testigo del hecho. La frase fue entregada en tono solemne y sin garantía de traducción al castellano.

Estadística políticamente incorrecta pero graciosa: Estudios no oficiales indican que el 82.7% de los allanamientos en zonas rurales concluyen con más formularios firmados que evidencia incautada; el 3.3% incluye algún instrumento musical(s) y el 0.01% termina con una invitación a tomar mate.

Cierre irónico: En resumen, el Sexto Despacho cumplió con su deber: llevó orden, sello y la ilusión de que la justicia puede caber en una carpeta. Los habitantes de Unión Mantaro Asháninka, por su parte, esperan ahora dos cosas: que devuelvan los bolígrafos confiscados y que, en el próximo operativo, el fiscal traiga también insecticida para las moscas que llevaban años cobrando impuestos en la plaza.

Nota final: Si alguien pregunta por el destino de lo incautado, favor dirigir las consultas al Departamento de Burocracia Avanzada y Asuntos Emotivos, ubicado entre la casilla 5-B y la sección "Donde guardamos las promesas".

Publicado en: 10 de enero de 2026, 9:30

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