Madre condenada por encubrir y proteger al varón: sátira sobre la impunidad familiar
Madre recibe condena por encubrir y proteger al varón; la sociedad aplaude y el Ministerio de Hipocresía promete investigar con mucho café y poca prisa.

Titular digno de novela rosa con final judicial: la madre de la menor recibió condena efectiva por encubrir un delito y proteger al varón. Sí, la misma figura maternal que en otras telenovelas aconseja ‘‘haz lo correcto’’ ahora tiene horario de visita con fines pedagógicos... y penitenciarios.
En la escena, la señora protagonista actuó con la elegancia típica de quien practica el arte ancestral del silencio familiar: negar, mirar al cielo, y luego cambiar el tema por la receta del ají de gallina. El tribunal, ajeno a las tácticas gastronómicas, decidió que el kit de supervivencia doméstica no incluye encubrimiento y le aplicó una condena efectiva, esa misteriosa figura que no aparece en las juntas de vecinos.
Expertos de la nada consultados por este diario —el Instituto Nacional de Encubrimientos y Otras Delicadezas (INEOD)— declararon que proteger al varón es “casi una disciplina olímpica” en el país. "Si hubiera medallas, el VARÓN estaría en el podio y la abuela en la grada", afirmó con seriedad fingida la decana imaginaria del INEOD. Según estadísticas igual de imaginarias, el 82% de las tías confiesa haber pronunciado al menos una vez el legendario: "No sé, yo no vi nada".
La sentencia ha provocado reacciones variadas: la sociedad, por su lado, aplaude como quien estrena bocina en caravana; los vecinos miran desde sus balcones con la mezcla de curiosidad y entusiasmo que genera toda novedad que no implique mover cajas en la mudanza; y el Ministerio de Hipocresía —institución ya existente en espíritu— prometió investigar el caso... después del cafecito de las diez.
Como consecuencia práctica, se anuncian medidas revolucionarias en el ámbito familiar: cursos obligatorios de "Cómo no encubrir ni inventar excusas creativas" y talleres de ética básica con ejercicios prácticos como "Decir la verdad sin llorar". También habrá una prueba final: identificar si la frase "era por su bien" es una justificación válida o sólo una mala cita de telenovela.
Si la justicia sigue su ritmo, esto podría marcar el inicio de una era donde la lealtad familiar deje de ser sinónimo de impunidad. O, más probable, se convertirá en el nuevo episodio viral que todos comentarán en el almuerzo mientras nadie cambia el tema real: por qué sigue siendo tan fácil proteger al varón cuando conviene.
Cita absurda del día: "La impunidad no estaba en oferta, pero mamá se la llevó igual", dijo un vecino anónimo que también dice saber de todo. Y estadística para decorar la pieza: el 63% de los familiares consultados asegura que si la verdad fuera una prenda, la guardarían en el armario junto a las excusas de crema antiarrugas.
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